Jorge Eduardo Arellano
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El gobierno mexicano reforzó ayer viernes su hipótesis de que la caída del avión el martes en la capital mexicana que dejó 14 muertos, incluido el ministro del Interior, Juan Camilo Mouriño, fue un accidente, al asegurar que no se hallaron rastros de explosivos en los restos.

Los expertos no hallaron vestigios de explosivos entre los restos del avión Lear-Jet que cayó cerca de una transitada avenida de la capital mexicana y que causó la muerte de Mouriño y de otras 13 personas, dijo el secretario de Transportes, Luis Téllez.

“No hubo explosivos, todos los componentes del avión fueron encontrados y no hubo fallas en los motores”, resumió Téllez durante una rueda de prensa, para informar sobre los avances en las investigaciones del accidente.

Téllez señaló que “existen expectativas muy positivas” sobre el contenido de las dos cajas negras que están siendo analizadas por expertos en Estados Unidos.

En ese marco, se fortaleció en las últimas horas la idea de que el desplome del avión se debió a un error de la torre de control del aeropuerto, en la primera caída de un avión en la capital.

Además de Mouriño, en la nave viajaban un ex fiscal, cuatro funcionarios de Gobernación y tres miembros de la tripulación, que perecieron en el percance, además de cinco personas que pasaban por la zona del accidente.

La torre de control del aeropuerto capitalino incumplió con la práctica internacional de mantener la distancia de seguridad mínima entre la aeronave ligera Lear-Jet 45 en la que viajaba el martes Mouriño y un avión pesado que iba delante, publicó este viernes el periódico Reforma.

“Estamos obteniendo información de ese avión, precisamente uno que venía atrás de la aeronave accidentada. Es una hipótesis que tiene que ser investigada”, había dicho el jueves Gilberto López Méyer, director de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA).

El diario señaló que el Lear-Jet viajaba sólo a 3.9 millas náuticas detrás de un Boeing 767-300, cuando éste comenzó maniobras de aterrizaje, mientras que la norma de la Administración Federal de Aviación (FAA) establece que debe haber una distancia de 6 millas entre un avión ligero y uno pesado.

En las últimas comunicaciones entre el operador de la torre de control y el piloto del jet, difundidas en México el miércoles, no se registra la advertencia del controlador para ampliar la distancia entre las dos aeronaves, indica el periódico.

La oficina de prensa la Secretaría de Comunicaciones y Transportes se negó el viernes a confirmar esta versión y omitió dar mayor información.

Las autoridades dieron a conocer que se han formado seis grupos de trabajo en diferentes materias para investigar si se trató de una falla humana, de operación, mantenimiento o malas condiciones meteorológicas.

También trabajan expertos en medicina forense y tránsito aéreo.

Especialistas mexicanos, estadounidenses y británicos están haciendo un mapa electrónico del lugar para construir un área similar en un laboratorio a donde serán llevadas las partes de la aeronave y se colocarán en el mismo orden, dijo Téllez.

Las dos cajas negras que traía la aeronave fueron recuperadas y enviadas a un laboratorio en Estados Unidos, y se espera que aproximadamente en una semana las autoridades mexicanas puedan informar sobre su contenido.

Como ministro del Interior, Mouriño coordinaba el gabinete de Seguridad, encargado de fijar las estrategias para frenar la creciente violencia del narcotráfico, que ha dejado 3,800 muertos en lo que va del año.

El gobierno de Felipe Calderón ha desplegado unos 36,000 militares en las zonas más calientes donde operan los cárteles de la droga.