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Decena de personas fallecieron ayer viernes tras el derrumbe de una escuela adonde acudían unos 700 alumnos en Petion-Ville en los suburbios de la capital haitiana de Puerto Príncipe, declaró Gary Desrosiers, portavoz de la Policía.

“Hay muchos escolares entre los escombros, y entre los muertos se encuentran personas que vivían en el vecindario de la escuela”, añadió a la AFP.

El portavoz de la Policía haitiana precisó que los socorristas estaban “en el lugar para intentar rescatar a las personas” de los escombros.

El primer nivel del establecimiento escolar --de tres pisos-- colapsó a las 15H00 GMT de este viernes, y “arrastró al resto del edificio en momentos en que los alumnos estaban en clase”, narró una mujer visiblemente afectada, que acudió a la escuela para conocer la suerte de su pequeño hijo.

“Hay profesores heridos, escolares gravemente heridos”, declaró un policía haitiano en el lugar. “También hay muertos, he visto tres cuerpos”, añadió, sin dar más detalles. Los heridos de gravedad fueron trasladados en ambulancias de la Cruz Roja, Médicos sin Fronteras y la Misión de la ONU en Haití (Minustah) hacia los hospitales más cercanos.

El ministro haitiano de Salud, así como la alcaldesa de Petion-Ville, se trasladaron hasta el lugar. Interrogada por la cadena estadounidense CNN, Michaele Gedeon, presidente de la Cruz Roja haitiana, declaró no conocer la cantidad de personas que se encontraban en el edificio en el momento del incidente, pero estimó que probablemente había “muchos niños”.

Centenares atrapados
“Muchos niños están atrapados debajo de los escombros y es muy difícil sacarlos” de allí, indicó por su parte Alex Claudon, del mismo organismo, a la cadena de televisión.

“No hay Estado en este país, no tendríamos que haber dejado que se construyera una escuela para 700 niños en estas condiciones”, lanzó un madre desde el lugar. La escuela había sido construida en un barrio marginal de Petion-Ville. La mayoría de los niños escolarizados en la escuela que se derrumbó vienen de allí.

“Toda la escuela se derrumbó sobre los niños, y por teléfono podemos escuchar que tantos niños lloran, y que dicen: ‘éste está muerto, otro murió’”, añadió Gedeon. “Los numerosos rescatistas intentan calmar a los niños” y “sacarlos de los escombros”, informó.