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  • EFE

Los comandantes del Comando Sur y la Guardia Costera de Estados Unidos pintaron ayer un pesimista panorama en la lucha contra el narcotráfico en Latinoamérica por la falta de recursos, la fuerte demanda norteamericana y el perfeccionamiento de la logística de los cárteles.

La apertura de nuevas rutas de la droga que se consideraban cerradas, falta de recursos para interceptar cargamentos, gobiernos centroamericanos sobrepasados por la violencia de los cárteles y políticas que no ayudan a reducir la demanda en EE.UU. fueron algunos de los puntos más preocupantes destacados en una audiencia ayer en el Congreso.

El general John Kelly, jefe del Comando Sur, que opera en Latinoamérica, y el almirante y comandante de la Guardia Costera, Robert Papp, reconocieron que la situación está empeorando y centenares de toneladas de droga se escapan a su control y llegan a las calles estadounidenses.

Redes sofisticadas

Pese a la buena marcha de la cooperación con los gobiernos latinoamericanos para romper la cadena del comercio de narcóticos desde su origen, “redes sofisticadas y globales” están consiguiendo introducir números récords de droga en EE.UU., el mayor demandante de este tipo de sustancias del mundo.