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El Gobierno mexicano asestó el viernes un duro golpe al cártel del Golfo con la detención de uno de los jefes de su brazo armado, conocido como Los Zetas, y el decomiso de un arsenal de más de 500 armas y medio millón de cartuchos, el más grande en la historia de México.

La detención del hombre considerado como uno de los cabecillas de Los Zetas, el ex militar Jaime González Durán, “El Hummer”, y el decomiso de armas, fueron en el Estado mexicano de Tamaulipas (noreste, fronterizo con Estados Unidos) en operaciones distintas realizadas por la Policía Federal (PFP) y el Ejército.

González Durán fue detenido por la PFP al mediodía del viernes en su casa de la ciudad de Reynosa, y una hora después, cuando era trasladado al aeropuerto, un comando armado intentó asaltar el convoy para rescatar al jefe de sicarios, colocando incluso un retén en la ruta a la terminal aérea.

En medio de una intensa balacera que duró unos quince minutos, explicó la PFP, los uniformados finalmente lograron abrirse paso hacia el aeropuerto para trasladar a González Durán a la Ciudad de México.

“El Hummer” es “uno de los líderes y fundadores del grupo criminal conocido como Los Zetas”, y controlaba las operaciones de esta organización en siete Estados mexicanos y la capital del país, dijo el viernes en rueda de prensa Rodrigo Esparza, Comisionado interino de la PFP.

Según el diario El Universal, “El Hummer” habría sido el ejecutor del popular cantante Valentín Elizalde, intérprete de los llamados “narco-corridos”, quien fue baleado al término de un concierto en Reynosa, en noviembre de 2006.

El detenido, añadió Esparza, es considerado responsable de varias homicidios de miembros de cárteles rivales y “es buscado por un Juzgado del Distrito de Columbia (EU) por delitos relacionados con el tráfico de cocaína”.

El grupo de Los Zetas, formado en los años noventa con militares desertores, es el brazo armado del Cártel del Golfo, uno de los más poderosos de México.

Capturan el mayor arsenal de la historia
En una acción por separado, elementos del Ejército mexicano lograron el mayor decomiso de armas en la historia de este país al incautar unas 540 armas, 314 de ellas largas y de grueso calibre, 164 granadas y más de medio millón de cartuchos, que presuntamente pertenecen al cártel del Golfo.

El arsenal fue decomisado a tres presuntos miembros de ese cártel y se trató de “uno de los golpes más significativos a las redes del crimen organizado”, aseguró Marisela Morales, titular de la Fiscalía Especializada contra la Delincuencia Organizada, al presentar a la prensa el armamento.

El general del Ejército mexicano, Xicoténcatl de Azolohua, detalló que además de las armas, las granadas y los cartuchos, se decomisaron más de un mil cargadores, un lanzacohetes, 976 mil pesos (unos 75 mil dólares) y 86 mil 740 dólares en efectivo.

La DEA (oficina antinarcóticos estadounidense) responsabiliza al cártel del Golfo del trasiego hacia Estados Unidos de miles de toneladas de cocaína, heroína, marihuana y metanfetaminas, además de lavado de millones de dólares producto del narcotráfico.