elnuevodiario.com.ni
  •   Beirut  |
  •  |
  •  |
  • EFE

El Parlamento libanés no pudo elegir hoy a un nuevo presidente del país en la tercera sesión de votaciones por falta de quórum, como ya ocurrió en la última ronda celebrada hace una semana.

El presidente de la Cámara, Nabih Berri, suspendió la sesión debido a la ausencia de unos 60 diputados, entre ellos todos los miembros del grupo parlamentario del partido chií Hizbulá.

Berri fijó la nueva cita -la cuarta- para la elección presidencial el próximo 15 de mayo, tan solo diez antes de que expire el mandato de seis años del actual mandatario, Michel Suleiman.

A partir de esa fecha, el Parlamento se transforma durante diez días en colegio electoral y los diputados no necesitan ser convocados, sino que pueden reunirse todo el tiempo.

Para ser elegido presidente se necesita ahora la aprobación de la mayoría absoluta, no como en la primera vuelta, celebrada el 23 de abril, que tenía que ser de dos tercios y ninguno de los dos aspirantes, Samir Geagea y Henri Helu, obtuvo los votos suficientes.

Todo apunta a que el sillón presidencial podría quedar vacío durante un tiempo debido a las posturas irreconciliables de las antagonistas Fuerzas del 14 de Marzo (anti régimen sirio) y del 8 de Marzo (favorables a Damasco y lideradas por Hizbulá).

Las Fuerzas del 8 de Marzo no han presentado hasta ahora a ningún candidato oficial, aunque optan por el general Michel Aun, mientras que uno de los aspirantes, Geagea, pertenece al bando rival.

Geagea advirtió hoy en rueda de prensa de que existe el "peligro" de que no se pueda elegir a un sucesor de Suleiman antes del 25 de mayo, y acusó de esta situación al 8 de Marzo.

"Una vez más, torpedearon la elección poniendo en peligro el plazo constitucional. La ausencia de los diputados es una violación de la Constitución y de las reglas internas del Parlamento", denunció.

Geagea señaló que su candidatura no es la que impide que haya cuórum en el Parlamento, y lamentó que "el 8 de Marzo no conoce el principio de consenso y quiere imponer su propio candidato" para que ayude a Hizbulá.

"La no elección de un presidente pretende marginar más a los cristianos", añadió.

Según el sistema confesional en vigor en el Líbano, el presidente debe pertenecer a la comunidad cristiana maronita, el primer ministro a la musulmana suní, y el jefe del Parlamento a la musulmana chií.