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  • EFE

El papa Francisco mantendrá un "equilibrio total" durante su peregrinaje a Tierra Santa el próximo fin de semana, consciente de que se trata de un viaje "delicado", afirmó hoy en Jerusalén el rabino argentino Abraham Skorka, amigo personal del pontífice.

"Tratará de mantener el equilibrio total durante sus discursos y actos", dijo Skorka en un encuentro con la prensa, en el que sacó a la luz algunos de los detalles más íntimos de su relación con quien fuera arzobispo de Buenos Aires y, desde el año pasado, obispo de Roma.

Francisco iniciará su histórico peregrinaje el sábado en Jordania y el domingo y lunes visitará Belén y Jerusalén, donde se aproximará al conflicto palestino-israelí acompañado de Skorka y del profesor musulmán Omar Abboud, presidente del Instituto del Diálogo Interreligioso en la capital argentina.

Según el rabino, que en las últimas dos décadas ha mantenido un estrecho diálogo interconfesional con Francisco -con quien ha escrito un libro y grabado más de 30 horas sobre sus conversaciones-, el papa es plenamente consciente de que "la región es difícil, complicada, y de todos los factores que hay en pugna".

Por ello, explicó, se reunirá con palestinos de un campo de refugiados y, en una medida recíproca, rendirá homenaje al padre del movimiento sionista, Teodoro Herzl.

"Puede y quiere ayudar a través del mejor arma que tiene para todo, con la oración ", dijo al ser preguntado sobre si tratará de aportar ideas para la paz.

Acompañado como moderador por el periodista hispano-israelí Henrique Cymerman, que el año pasado entrevistó al papa para la televisión israelí, Skorka destacó que el pontífice es una persona "con mucho coraje" y "con la fuerza para rectificar y corregir cosas".

El conflicto palestino-israelí y las relaciones de la Iglesia católica con Israel y con el pueblo judío estuvieron siempre entre los asuntos tratados por ambos en sus conversaciones en Buenos Aires, agregó el rabino, que aseguró que este visita "era un sueño de los dos".

"Y en el primer encuentro que tuvimos (en Roma) en junio de 2013, cuando ya era papa, surgió la idea de dar un mensaje de paz para Oriente Medio", relató sobre cómo comenzó a gestarse la visita.

Sobre la fecha elegida, explicó, ambos sabían que debía ser en 2014, entre otras razones para que fuera antes de que Simón Peres deje su cargo de presidente de Israel el próximo mes de julio.

A decir del rabino y de Cymerman, que también participó en la reunión de Roma, el Papa cree que "dentro de cada cristiano hay un judío" y considera que "el antisemitismo es un pecado".

Sobre los recientes ataques de ultranacionalistas judíos a iglesias y monasterios, Skorka instó a la tolerancia porque no se puede "seguir viviendo con las mismas estructuras del pasado" y "hay que salir del círculo vicioso del odio", máxime cuando del lado cristiano hay "una búsqueda de acercamiento".

"En el judaísmo, es inmoral mantener este odio y esta es una visita de alguien que busca denodadamente caminos de paz y, por tanto, hay que recibirlo con los brazos abiertos", manifestó.