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El huracán Paloma causó en Cuba destrozos en miles de viviendas, derribó postes de energía y árboles, y dejó pueblitos incomunicados e inundados, antes de disolverse el domingo tras cruzar la isla por el este, dos meses después de la devastación causada por dos ciclones.

Sin que se registren víctimas, la isla retorna a la calma y comienza a evaluar los daños, concentrados en la provincia de Camagüey, donde tocó tierra el ciclón la noche del sábado y se fue degradando para convertirse en zona de baja presión, que afecta aún con lluvias el este de la isla.

Tras golpear las Islas Caimán, Paloma tocó tierra la noche del sábado con vientos de 200 km/h, categoría 3 en la escala Saffir-Simpson (de 5) cerca del poblado de Santa Cruz del Sur, en Camagüey, arrasado hace 76 años por un ciclón que dejó más de 3,000 muertos, la mayor tragedia en la historia de la isla.

Paloma dejó en Santa Cruz del Sur casas y postes eléctricos derribados, calles cubiertas de escombros y lodo, desolación y tristeza entre sus pobladores, constató un periodista de la AFP.

“Después de aquella gran tragedia, el mar se había metido muchas veces aquí pero nunca nos había dejado esta catástrofe. Es como un maleficio”, declaró Daniel Calderón, un pescador de 26 años, a quien Paloma destruyó parte de su vivienda.

El presidente cubano Raúl Castro, tras recibir en La Habana al viceprimer ministro ruso, Igor Sechin, tenía previsto partir a la zona de impacto del ciclón, para verificar la magnitud de los destrozos.

“Aquí se focalizó más, fue por donde entró, y el daño es mayor, realmente, porque hay otros municipios de Camagüey” también afectados, dijo el vicepresidente José Ramón Machado en Santa Cruz.

Brigadas se desplazaban el domingo a la región afectada para vigilar las medidas sanitarias, recoger destrozos y restablecer redes de energía, en tanto que el transporte marítimo, terrestre y aéreo comenzó a ser restablecido.

Más de medio millón de personas que fueron evacuadas de pueblos en el este de la isla retornan poco a poco a sus casas, luego de que Defensa Civil cesó la alarma ciclónica, y dispuso la fase de recuperación para Santa Cruz del Sur, Guáimaro, y Najasa, también en Camagüey e igualmente castigados.

Sólo en el municipio de Santa Cruz, de un total de 50,000 habitantes, más de 4,000 casas resultaron dañadas o destruidas, y fueron evacuados más de 11,000 pobladores de las zonas bajas o costeras, donde ocurrió la tragedia de 1932.