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  • EFE

El presidente colombiano, Álvaro Uribe, aceptó la creación de una "zona de encuentro" para definir un acuerdo humanitario con las FARC que derive en la puesta en libertad de secuestrados de esa guerrilla.

Esa "zona de encuentro", propuesta por la Iglesia católica, debe ser de alrededor de 150 kilómetros cuadrados, estar ubicada en un espacio rural donde no haya puestos militares o policiales que sean necesario remover, preferiblemente sin población civil y con presencia de observadores internacionales, señaló Uribe.

"Esa zona tendría un tiempo límite de 30 días", declaró Santos a periodistas minutos después del anuncio de Uribe en una ceremonia policial.

El ministro señaló que el gobierno le solicitó al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) que interceda ante las FARC para que le permita a ese organismo "el ingreso (a sus campamentos) a fin de verificar el estado de salud de los secuestrados".

"El presidente ha dicho claramente que sería una zona de encuentro con observadores internacionales, donde nadie podría ingresar armado; tiene que ser en un sitio rural y donde no esté ni la Policía ni el Ejército", comentó Santos.

Uribe anunció este viernes que aceptó una propuesta de la Iglesia católica para crear la "zona de encuentro", de 150 kilómetros cuadrados.

El mandatario dijo que autorizó al alto comisionado de la paz, Luis Carlos Restrepo, para que busque una reunión con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas), con el propósito de definir el lugar indicado.