•   Washington, EEUU  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Los recién nacidos que llevan el nombre del futuro huésped de la Casa Blanca, o de su familia, se multiplican en las maternidades estadounidenses tras la histórica victoria del primer presidente negro del país.

Una maternidad de Florida (sureste), el Memorial Regional Hospital de Hollywood, reivindicó con orgullo el primer bebé Obama, nacido el 4 de noviembre en la hora de la elección del candidato demócrata: "Sanjae Obama Fisher nació a las ocho de la tarde y pesa 3,8 kg", anunció el hospital que precisó que los padres, originarios de Birmania, tenían la intención de llamar así a su hijo incluso antes de los resultados de la elección.

Varias maternidades han difundido comunicados que anuncian el nacimiento de bebés que llevan por nombre o segundo nombre el de alguno de los miembros de la familia Obama.

En Phoenix (Arizona, suroeste), feudo del ex candidato presidencial John McCain, nació el pequeño Barack Jeilah, el 5 de noviembre a mediodía, pocas horas después del anuncio de los resultados del escrutinio. "Quiero a Barack Obama. Es un buen hombre y quiere a todo el mundo, seamos negros o blancos. Es un buen modelo para mi hijo", afirmó su madre, Decontee Williams, originaria de Liberia.

La tradición de nombrar a los hijos con el nombre del presidente, muy popular en su tiempo pero caída en desuso, parece renacer con la victoria del senador por Illinois.

"Era frecuente que los estadounidenses nombraran a sus hijos según un nuevo presidente", afirma Laura Wattenberg, autora del libro sobre nombres "The Baby Name Wizard".

Algunos presidentes del siglo XIX un poco olvidados, como James Madison o Andrew Jackson, quedaron en el inconsciente colectivo y sirven hoy a los padres en busca de inspiración: Madison es en la actualidad el segundo nombre más popular para las niñas mientras que Jackson arrasa entre los chicos.

"Reagan" se convirtió en un nombre de niña muy codiciado, mientras que "Lincoln" se encuentra al alza, según datos de la Seguridad Social.

Barack, un nombre procedente del este de África, tiene raíces árabes que significan "bendición", según la autora.

El carisma del candidato negro y las esperanzas vertidas sobre su campaña también explican el entusiasmo: Obama "inspiró en sus partidarios un entusiasmo y una esperanza sinceros, es por lo que pienso que habrá muchos nombres inspirados en él", añade Wattenberg.

Es en el seno de la comunidad negra donde el nombre presidencial tendrá mayor éxito, reconoce la experta. "Su elección tiene a todas luces un significado particular para los afroamericanos que tienden además a llamar a sus hijos de una manera más creativa", indica.