•   Seúl, Corea del Sur  |
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  • EFE

El capitán y 14 miembros de la tripulación del buque Sewol, cuyo naufragio ha dejado 304 muertos, comparecieron hoy para prestar declaración al comenzar el primer juicio relativo a la tragedia que ha conmocionado a Corea del Sur.

La tensión se disparó a las puertas del Tribunal de Distrito de Gwangju, al suroeste del país, donde se concentraron grupos de familiares de las víctimas, muchos de los cuales dirigieron insultos a los acusados, además de exhibir carteles con mensajes como "No sois humanos", según mostraron las televisiones locales.

El capitán y tres de los tripulantes están acusados de homicidio por negligencia grave, un cargo similar al de asesinato en primer grado en los códigos penales occidentales que en Corea del Sur podría llegar a implicar la pena de muerte, aunque este extremo es poco probable ya que ésta no se aplica en el país desde 1997.

Según las acusaciones de los fiscales, tanto el capitán Lee Joon-seok, de 69 años, como los otros tres tripulantes abandonaron el barco sin atender a la seguridad de los pasajeros después de retrasar la orden de evacuación, un comportamiento que pudo haber elevado el número de muertes en la tragedia del pasado 16 de abril.

Por su parte, los otros 11 miembros de la tripulación están acusados de conducta negligente con resultado de muerte y podrían enfrentarse a condenas de hasta cadena perpetua en dos de los casos y de hasta 30 o 40 años de cárcel en el resto.

En la primera vista de hoy los acusados prestaron declaración, mientras los fiscales y los abogados defensores expusieron sus versiones y aportaron pruebas, entre ellas vídeos tomados por las cámaras de seguridad del barco y grabaciones de las conversaciones entre la tripulación y los servicios de emergencia.

Algunos juristas en Corea del Sur han advertido de la fuerte presión social en la que se desarrolla el juicio y que podría poner en duda la neutralidad del proceso al jugar en contra de los 15 tripulantes acusados.

Todos ellos, y especialmente el capitán, han sido señalados por los medios de comunicación e incluso por la presidenta del país, Park Geun-hye, como principales responsables del elevado número de muertes en este naufragio en el que solo se salvó a 172 de las 476 personas que viajaban en el ferri.