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  • EFE

La identidad del líder del cártel de Tijuana, Fernando Sánchez Arellano, detenido en el noroeste de México, fue confirmada por estudios genéticos y fisonómicos realizados por la Agencia de Investigación Criminal, informaron ayer fuentes oficiales.

La Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía) señaló en un comunicado que la prueba de ADN practicada a Sánchez muestra “que su perfil genético presenta relación de parentesco biológico con la familia Arellano Félix”.

El estudio de Sánchez fue confrontado con los perfiles genéticos de los hermanos Ramón, Benjamín y Francisco Rafael Arellano Félix, que se encuentran en la base nacional de datos de ADN (Codis), precisó.

FOTO CORRESPONDE

Además, el análisis fisonómico concluyó que “sí existe correspondencia dimensional y morfológica de las características faciales” entre Sánchez y la foto que aparece con el mismo nombre en la página de delincuentes más buscados por el Departamento Estadounidense Antidrogas (DEA). Sánchez, alias el “Ingeniero” y sobrino de los hermanos Arellano Félix, fue arrestado el pasado lunes en la noroccidental ciudad de Tijuana, fronteriza con San Diego (EE.UU.), en una operación militar en la que no hubo disparos.

A la hora de su detención, el capo vestía una camiseta del típico verde de la selección mexicana de fútbol y tenía en el rostro los colores de la bandera nacional, en un día en que dicho equipo jugó contra Croacia en el Mundial de Brasil 2014.

Según las autoridades mexicanas, desde 2010 asumió el control del cártel que monopolizó las rutas de tráfico de drogas durante más de 20 años a través de Tijuana, tras la captura de Eduardo Teodoro García Simental, alias el “Teo”.

OLA DE VIOLENCIA

Sánchez y García comenzaron una férrea disputa por el manejo de la organización, que derivó en múltiples y violentos enfrentamientos, luego de la detención en Tijuana, en octubre de 2008, de Eduardo Arellano Félix, el último de los hermanos que quedaba en libertad.

Según el Gobierno, este cártel opera principalmente en cuatro municipios del Estado de Baja California, en los que trafica drogas, extorsiona, secuestra y asesina.

La detención de Sánchez Arellano se produce en medio de una nueva ola de violencia que afecta a Tijuana por el enfrentamiento entre cárteles de la droga.

El capo controlaba el cártel que monopolizó las rutas de tráfico de drogas durante más de 20 años a través de Tijuana, tras la captura del “Teo”.