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  • AFP

Ecuador no tolerará y repelerá cualquier incursión de la guerrilla o el Ejército colombianos en su territorio, dijo el jueves el viceministro de Defensa, Miguel Carvajal, al ampliar la advertencia que en ese sentido lanzó el gobierno a los rebeldes de las FARC.

"Vamos a repeler cualquier presencia de grupo armado regular o irregular (...), y es una disposición clara del presidente (Rafael) Correa y es una política clara del gobierno nacional", afirmó Carvajal a radio Sonorama.

La víspera Correa advirtió a las FARC que las tropas ecuatorianas "responderán con todo" ante un eventual ataque, y se reúne este jueves con el Consejo de Seguridad Nacional (Cosena) -máximo órgano de seguridad- para evaluar la situación de la frontera con Colombia.

Sobre el particular, Carvajal mencionó que la zona limítrofe está "viviendo una situación de inseguridad creciente", a raíz de las incursiones de grupos armados de Colombia que han herido a un soldado y asesinado a un comerciante en el último mes.

El viceministro de Defensa enfatizó que el gobierno aplicará una "política de cero tolerancia" ante las violaciones a su soberanía por parte de rebeldes o soldados colombianos.

"Nosotros tenemos tolerancia cero respecto a la presencia de grupos irregulares, y ninguna tolerancia sobre la injerencia o la penetración o la infiltración de grupos oficiales del Estado colombiano", comentó Carvajal.

Ecuador endureció su posición molesto por la falta de controles colombianos en la frontera común, y tras el ataque rebelde del 21 de septiembre contra una patrulla que dejó mutilado a un soldado.

"Ya el gobierno colombiano debe controlar su territorio, estamos pagando muy caro por un conflicto que no es nuestro y esta gente de las FARC que no se atrevan a dispararle a un soldado ecuatoriano más, responderemos con todo, pero ¡ya basta, ya basta de todo esto!", declaró Correa.

Ecuador y Colombia comparten una frontera de casi 700 km, a lo largo de los cuales operan comandos rebeldes, paramilitares y bandas del narcotráfico.

Quito mantiene rotas desde marzo las relaciones diplomáticas con Bogotá, debido a un bombardeo colombiano contra las FARC en su territorio que dejó una veintena de muertos.