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  • AP

El hombre acusado de encarcelar a su hija durante 24 años y tener siete hijos con ella fue acusado de asesinato, dijeron fiscales austríacos el jueves.

Josef Fritzl fue acusado de homicidio porque uno de los niños murió en la infancia, dijo la fiscalía. Los expertos dictaminaron que el niño habría podido sobrevivir si Fritzl le hubiese procurado la atención médica necesaria.

El electricista jubilado de 73 años fue acusado también de violación, incesto, privación ilegal de la libertad y reducción a la esclavitud, dijo la oficina del procurador general en St. Poelten, al oeste de Viena. El juicio comenzaría a principios de 2009.

Su hija Elisabeth, de 42 años, y varios niños fueron liberados en abril y reciben terapia en un lugar no divulgado.

"Pese a reconocer la situación de peligro mortal del bebé, decidió deliberadamente no intervenir" ni llevar al infante enfermo a un médico, dijo la fiscalía en su acusación de 27 páginas.

Los investigadores dicen que Fritzl confesó haber encerrado y violado reiteradamente a su hija en un sótano sin ventanas que construyó en su casa a partir de 1984, poco después que la muchacha cumplió 18 años.

La policía dice que Fritzl confesó haber arrojado el cadáver del infante en un horno en 1996. Agregan que pruebas de ADN confirmaron que es el padre biológico de los seis hijos sobrevivientes.

De ser condenado por asesinato, Fritzl podría ser sentenciado a prisión perpetua, que en Austria suele significar 15 años de cárcel. Al igual que otras naciones europeas, Austria no tiene la pena de muerte.

Según los fiscales, será la primera vez que un austríaco sea juzgado por esclavitud.

Las autoridades dicen que Fritzl llevó a tres de sus seis hijos sobrevivientes a la casa para vivir vidas por lo demás normales, y explicó a los vecinos que su hija —quien dijo se había escapado para unirse a un culto religioso— los había dejado en el umbral.

Los investigadores dicen que los otros tres hijos siguieron prisioneros junto con su madre hasta abril, cuando uno de ellos —una adolescente— se enfermó y fue llevada a un hospital.

Fritzl encerró a su hija y los niños debajo de su edificio de departamentos en Amstetten, a 75 kilómetros (120 millas) al oeste de Viena. La policía dice no tener evidencias de que su esposa fuese cómplice.