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  • EFE

Varias organizaciones civiles presentaron ayer una demanda contra el Gobierno del presidente de EE.UU., Barak Obama, debido a la falta de abogados defensores que velen por los derechos de los niños inmigrantes en los procesos de deportaciones.

El Consejo Estadounidense de Inmigración informó ayer en un comunicado de la presentación de la demanda a nivel nacional junto con la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, el Consejo Público y la firma de abogados K&L Gates LLP, por considerar que el Gobierno debe facilitar a los menores detenidos por entrar ilegalmente al país, representación legal que los defienda.

“Es inaceptable que los menores tengan que comparecer en un tribunal sin abogados defensores” que los acompañen en el proceso de deportaciones a los que son sometidos, destacó el comunicado.

Asimismo, señalaron que a pesar de que la Administración de Obama calificara como “grave” la reciente ola de niños inmigrantes que cruzan la frontera sur de Estados Unidos, los menores son procesados sin las mínimas garantías legales.

Miles de procesados

En los últimos 10 meses, unos 57,000 niños, procedentes en su mayoría de Honduras, El Salvador y Guatemala, han sido detenidos al llegar a EE.UU. como inmigrantes indocumentados, cifra que podría llegar a 100,000 a final de año, según cálculos oficiales.

Cada año, el Gobierno inicia procesos judiciales en contra de miles de niños, indicó el Consejo de Inmigración, y algunos de los procesados han crecido en Estados Unidos y viven aquí hace tiempo, tras abandonar sus países de origen por la violencia.

Prometen prioridad

El Departamento de Justicia de EE.UU. anunció ayer más recursos para atender de forma “humana, eficiente y temprana”, los casos de los niños que están cruzando la frontera ilegalmente sin compañía de un adulto, que serán prioridad.

Mientras la Casa Blanca rechazó ayer que la crisis en la frontera por la avalancha de niños inmigrantes se pueda calificar como “el Katrina” del presidente Barack Obama, en referencia a la crisis que por el manejo de la catástrofe causada por ese huracán supuso para el presidente George W. Bush en 2005.

“Creo que no tiene sentido comparar esto a un desastre natural. Esto es una situación humanitaria sobre la que hemos trabajado desde el principio”, afirmó ayer Cecilia Muñoz, directora de política interna de la Casa Blanca, en una entrevista con el canal MSNBC.

El Departamento de Justicia de EE.UU. anunció ayer que destinará más recursos para atender a los niños de forma “humana, eficiente y temprana”.