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  • EFE

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, descartó ayer un alto el fuego e insistió en que su país se prepara para ampliar la ofensiva militar contra Gaza, que en apenas 72 horas ha causado la muerte a 88 personas, la mayor parte de ellas civiles.

Netanyahu tuvo, sin embargo, que frenar a los miembros más duros de su gabinete, que le exigieron incrementar el castigo a Gaza con medidas como la interrupción del suministro de electricidad y agua que Israel controla.

“Los consejeros legales no permitirían esto”, zanjó Netanyahu, quien aseguró haber ordenado un aumento del número de ataques aéreos precisamente porque un país como Israel no podía permitirse tomar dichas acciones.

Esa orden se concretó en cerca de un centenar de bombardeos más sobre distintos puntos de Gaza, que causaron la muerte a una treintena de personas ayer y elevaron a casi 600 los heridos en los tres días de ofensiva.

ONU pide cese al fuego

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, calificó como “insostenible” la situación en la Franja de Gaza por la última ola de violencia.

“Nos enfrentamos al riesgo de una escalada total, con la amenaza todavía palpable de una ofensiva terrestre”, afirmó Ban al presentar un informe sobre la situación en Oriente Medio ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

Ban dijo que en los últimos días Hamas y la Yihad Islámica han lanzado más de 550 cohetes y granadas de mortero desde Gaza contra Israel, y las fuerzas israelíes han realizado más de 500 ataques aéreos sobre Gaza.

“La región no puede permitirse otra guerra (...). Es más urgente que nunca intentar encontrar comunes denominadores para que vuelva la calma y se consiga un entendimiento para el alto el fuego”, afirmó el secretario general de la ONU en su intervención.

El presidente ruso, Vladímir Putin, pidió al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, el más pronto cese de los enfrenta-mientos armados en la Franja de Gaza