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  • EFE

La primera dama de Honduras, Ana García, pidió hoy a Estados Unidos que trate "con respeto y dignidad" y que no estigmatice "como delincuentes" a los menores de edad que emigran solos de manera ilegal a ese país.

"Para nuestro Gobierno, cada pequeño hondureño que llega a los Estados Unidos debe ser tratado con respeto, dignidad y ser protegido en su integridad física y psicológica porque son seres humanos", subrayó García en la conferencia internacional sobre migración infantil instalada este miércoles en Tegucigalpa.

En el evento, que concluirá mañana, García expuso la historia de Ariel Guerra, un menor hondureño que conoció en junio pasado durante un recorrido por la estación de la Patrulla Fronteriza en Fort Brown, Brownsville (Texas, EEUU).

La historia de Ariel, quien fue separado de su hermana al ser capturado en la frontera con Estados Unidos, refleja el drama que viven cientos de hondureños que a diario intentan llegar a ese país llenos de "angustia y confusión", manifestó.

"Detrás de cada rostro de estos pequeños hay una historia", indicó la esposa del presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, que a finales de junio visitó algunos albergues de Estados Unidos para conocer sobre la situación de miles de menores detenidos en ese país.

También mostró su preocupación por las miles de familias que a diario salen de Centroamérica en busca de "oportunidades" en los Estados Unidos.

La esposa de Hernández condenó que "por un simple negocio" los traficantes de personas, conocidos como "coyotes", engañan a las familias que intentan llegar a Estados Unidos diciéndoles que si viajan con un menor "recibirán beneficios migratorios" en ese país.

Asimismo, calificó de "inhumano" que los padres expongan a los menores ante un "camino incierto, plagado de peligros, expuestos a la lluvia, el inclemente sol del desierto, los animales y a la delincuencia organizada" en su intento por llegar a Estados Unidos.

García hizo un nuevo llamamiento a los padres de familia para que no pongan en peligro la vida e integridad de sus hijos al emigrar de manera ilegal, ya que la ruta que recorren es "difícil".

Apuntó que alrededor de 90 niños no acompañados cruzan la frontera suroeste de Estados Unidos cada día y que, en lo que va de 2014, han ingresado a ese país alrededor de 15,000 menores hondureños.