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  • AFP

El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó el lunes una resolución en la cual reclama que los separatistas prorrusos permitan el libre acceso con seguridad al lugar del siniestro del avión de línea malasio derribado en Ucrania.

La resolución pide se que proteja la “integridad” del lugar de la catástrofe y que cesen allí las hostilidades.

El texto, redactado por los representantes de Australia y respaldado por 23 países, “condena en los términos más fuertes posibles” el ataque que provocó la caída del aparato en el este de Ucrania y reclama que los culpables del mismo rindan cuentas.

Llamado a Rusia

También pide a Rusia y todos los países de la región que colaboren con “una investigación internacional completa, minuciosa e independiente”.

La votación tuvo lugar en presencia del ministro holandés de Relaciones Exteriores, Frans Timmermans, y de su homólogo australiano, Julie Bishop.

Bishop declaró que en Australia “el duelo se mezcla con la rabia” y calificó de “escándalo absoluto” el derribo del avión de pasajeros.

Apoyo de la ONU

Además de exigir un acceso libre y seguro al lugar de la catástrofe, el Consejo “insiste en que los cuerpos de las víctimas sean tratados de manera digna, respetuosa y profesional”.

La resolución pide al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que defina “las opciones para un apoyo de la ONU a la investigación”, pero no incluye ninguna sanción o amenaza de sanción para los países que se resistirían a cooperar.

Anuncian más sanciones

El Gobierno de Canadá anunció ayer, a través de su primer ministro, Stephen Harper, la adopción de nuevas sanciones contra intereses rusos en coordinación con Estados Unidos y los países europeos.

“El acto indignante y criminal de derribar un avión con civiles la semana pasada es el resultado directo de la agresión militar rusa y la ocupación ilegal de Ucrania”, afirmó Harper en un comunicado.

Los detalles sobre las sanciones se darían a conocer al final de la jornada del lunes.

El ministro de Exteriores de Canadá, John Baird, dijo que,según fuentes de inteligencia de sus aliados, “crecen las pruebas que apuntan a los rebeldes” prorrusos como causantes del siniestro.

 

La resolución pide que proteja la “integridad” del lugar de la catástrofe y que cesen allí las hostilidades.