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  • EFE

El primer ministro de Malasia, Najib Razak, afirmó esta madrugada que mantuvo conversaciones secretas con el líder de los rebeldes prorrusos, Alexander Borodai, para recuperar las cajas negras del avión de Malaysian Airlines abatido en Ucrania.

"En los últimos días, hemos trabajado entre bastidores para contactar con aquellos a cargo del lugar donde impactó el MH17", dijo el primer ministro pocas horas antes de la entrega, según el diario "New Straits Times".

Los rebeldes entregaron a representantes malasios las cajas negras en Donetsk, sede del territorio controlado por los separatistas, y trasladaron en tren los 282 cadáveres y 87 fragmentos de los pasajeros y tripulantes del aparato hasta la ciudad de Járkov, territorio bajo dominio del Gobierno ucraniano.

Malasia ha recibido críticas por no ser mas contundente con los rebeldes prorrusos, a los que EE.UU. acusa de haber derribado el Boeing-777 y quienes durante días han dificultado a los equipos internacionales el acceso a los restos del avión.

"En días recientes, hubo momentos en que quería dar más voz a la rabia y el dolor que el pueblo malasio siente. Y que yo también siento. Pero, a veces, debemos trabajar silenciosamente al servicio de un mejor resultado", aseveró Najib en Putrajaya, capital administrativa de Malasia.

"Entiendo que para las familias, nada puede deshacer este daño. Las vidas no pueden recuperarse. La dignidad perdida no puede rescatarse", agregó Najib.

El Boeing-777 de Malaysia Airlines con 298 pasajeros a bordo se estrelló el jueves pasado en la región oriental de Donetsk, escenario de combates entre las fuerzas gubernamentales de Ucrania y los rebeldes prorrusos.

El aparato del vuelo MH17 que cubría la ruta entre Amsterdam y Kuala Lumpur fue presuntamente derribado por un misil tierra aire, según los servicios de inteligencia de EEUU.

Las autoridades ucranianas y los insurgentes prorrusos se acusan mutuamente del derribo del avión.

La mayoría de los pasajeros, 193, eran de nacionalidad holandesa, uno de ellos con doble nacionalidad estadounidense.

A bordo también viajaban 43 malasios, incluidos los 15 miembros de la tripulación y dos bebés; 27 australianos; 12 indonesios, incluido un bebé; diez británicos, uno de ellos con doble nacionalidad sudafricana; cuatro alemanes; cuatro belgas; tres filipinos; un canadiense y un neozelandés.