• Trípoli, Libia |
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  • AFP

Un gran incendio que afectaba un depósito de combustible cerca de Trípoli se propagó este lunes a un segundo depósito, informó el Gobierno libio, que advirtió que la situación era “muy peligrosa” para la capital.

“La situación es muy peligrosa después de que estalló un incendio en un segundo depósito de derivados de petróleo”, advirtió el Gobierno en un breve comunicado.

Existe el riesgo de que se produzca una “catástrofe humanitaria y ecológica cuyas consecuencias son difíciles de prever”, añadió el texto.

Evacuación y ayuda

Las autoridades libias pidieron a los habitantes de los alrededores que abandonasen la zona, por temor a una “explosión de gran magnitud”, y solicitaron ayuda a varios países que anunciaron estar dispuestos a enviar ayuda aérea.

El primer depósito, que se incendió el domingo y contiene 6 millones de litros de carburante, se encuentra en la ruta al aeropuerto, donde desde hace más de dos semanas tienen lugar combates entre milicias rivales que ya dejaron más de 97 muertos y 400 heridos, según el último balance oficial.

Los dos depósitos contienen un total de 90 millones de litros de carburante, además de un depósito de gas para uso doméstico, según la Compañía Nacional de Petróleo (CNP).

Más explosiones

El lunes, el primer día de la fiesta musulmana del Fitr que marca el final del Ramadán, se continuaban escuchando explosiones, mientras proseguía la violencia en el país.

Según un fotógrafo de la AFP, cohetes Grad cayeron al mediodía cerca del primer depósito que se incendió y una espesa columna de humo negro ascendía del lugar, a unos 10 kilómetros de Trípoli.

El mayor peligro sería una propagación de las llamas a los depósitos de gas para uso doméstico, almacenados en el mismo lugar, indicó Mohamed al Hrari, portavoz de la CNP. “Una gran explosión podría tener lugar y provocaría daños en un radio de 3 a 5 kilómetros cuadrados”, agregó.

Este país, que tiene enormes riquezas petroleras, hace frente sin embargo desde hace varios días a una escasez de combustible, pues las estaciones de venta están cerradas a causa de la inseguridad que reina en el país.

Extranjeros huyen

El Gobierno libio pidió nuevamente el viernes que cesen los combates, que amenazan, dijo, con “el derrumbe del Estado”, mientras que varios países europeos, incluyendo a Francia, Gran Bretaña y Alemania, instaron a sus ciudadanos a abandonar Libia.

Estados Unidos, cuya Embajada se encuentra en la ruta hacia el aeropuerto, evacuó a su personal diplomático el sábado por vía terrestre, protegido por una cobertura aérea.

Algunos países como Italia o Malta fletaron aviones para evacuar a sus ciudadanos, según una fuente diplomática. Varios expatriados que trabajan para compañías occidentales también fueron evacuados por vía terrestre, a través de la vecina Túnez.

Los enfrentamientos alrededor del aeropuerto estallaron el 13 de julio pasado, después de un ataque de combatientes islamistas y exrebeldes de la ciudad de Misrata (a 200 kilómetros al este de Trípoli), que tratan de expulsar del aeropuerto a sus antiguos compañeros de armas procedentes de Zenten, en el marco de una lucha de influencia política y regional.

Los libios esperan que el nuevo parlamento surgido de las elecciones el 25 de junio logre, gracias a la legitimidad de las urnas, imponer el fin de los combates.

Pero hay dudas sobre la capacidad de los legisladores para reunirse, mientras se registran enfrentamientos casi cotidianos en Bengasi.