•   Kunming, China  |
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  • AFP y EFE

Los socorristas seguían este lunes buscando víctimas del terremoto que sacudió una zona montañosa del suroeste de China, en la provincia de Yunnan, y que ha dejado por el momento casi 400 víctimas y miles de edificios destruidos.

Según el último balance del ministerio de Asuntos Civiles, hay 381 muertos, más de 1,800 heridos, así como 12,000 viviendas destruidas y otras 30,000 dañadas.

Un equipo de más de 20.000 militares, policías y bomberos busca ayer a contrarreloj y bajo la lluvia a los posibles supervivientes.

En el condado de Ludian, la zona más afectada, “hay supervivientes empapados por la lluvia sentados en las carreteras llenas de barro, esperando comida y medicamentos y algunos están medio desnudos temblando bajo la lluvia” según la agencia oficial china Xinhua.

El sismo, de 6.5 grados, según la agencia de terremotos china, y de 6.1, según la agencia geológica estadounidense (USGS), tuvo lugar en este condado montañoso de 266,000 habitantes, una zona a unos 300 kilómetros al norte de Kunming, la capital de Yunnan.

Gran destrucción

“Hay demasiados edificios dañados y estamos recopilando datos sobre los muertos y los heridos”, dijo Chen Guoyong, un responsable local citado por Xinhua, desde la localidad de Longtoushan, donde se situó el epicentro.

A primeras horas del día, los socorristas seguían trasladando a las víctimas hacia los hospitales de la zona y buscando a supervivientes entre los escombros.

Las autoridades chinas han movilizado a 7,000 personas, entre ellas 5,000 soldados, policías y bomberos, para las tareas de rescate, indicó la agencia Xinhua, y el primer ministro Li Keqiang tenía previsto visitar la región este lunes.

“Las víctimas también están luchando contra la lluvia ininterrumpida que ha hecho bajar las temperaturas en esta zona remota y que convierte en más grave todavía la falta de agua y medicinas”, según Xinhua.

Campo de batalla

Un habitante de Wenzhou describió la zona como “un campo de batalla después de un bombardeo”. “Nunca había vivido un temblor tan fuerte. Todo lo que veo son ruinas”, dijo a la agencia.

Según Xinhua, la electricidad y las telecomunicaciones han sido cortadas en toda la zona y hay más de 57,000 personas en peligro que deben ser trasladadas a zonas seguras.

El suroeste de China está situado entre las placas tectónicas euroasiática e india y está muy expuesta a los terremotos.

 

En el condado de Ludian, la zona más afectada, hay supervivientes empapados por la lluvia sentados en las carreteras llenas de barro.

 

"Hay demasiados edificios dañados y estamos recopilando datos sobre los muertos y los heridos ocasionados por el terremoto".

Chen Guoyong, responsable de la provincia de Yunnan

 

Fragilidad de viviendas elevó la cifra de muertos

DESTRUCCIÓN• Las autoridades han culpado de la elevada cifra de víctimas a la fragilidad de las viviendas, la densidad de población del área afectada y la poca profundidad del epicentro terremoto, lo que aumentó la posibilidad de desastres secundarios como corrimientos de tierra.

“La mayoría de casas no estaban preparadas para terremotos (...) y Ludian está reconocida por el Gobierno como una zona especialmente pobre, en cada kilómetro cuadrado de casas hay una media de 265 personas, el doble que la media provincial”, indicó la Administración Sismológica de China en un comunicado.

Según los últimos datos publicados, el terremoto afectó a más de un millón de personas en la ciudad de Zhaotong -donde se ubica el condado de Ludian- y en la vecina urbe de Qujing. De ambas han sido evacuadas ya unas 230.000 personas que se han quedado sin hogar.

La prioridad de las autoridades ahora, destacó el presidente chino, Xi Jinping, es encontrar a quienes hayan quedado atrapados entre los escombros y poner a resguardo a los residentes de la zona afectada, ya que se teme que, en las próximas horas, se produzcan

réplicas y más corrimientos de tierra.

El primer ministro, Li Keqiang, ha llegado a la zona para coordinará las tareas de rescate, en medio de las críticas al Gobierno por su falta de inversión en ese área de China.

La falta de caminos transitables ha llevado a que se vivan situaciones de caos en el epicentro del terremoto.

“Tiene una hemorragia cerebral y hace falta operarle, pero no es posible hacerlo aquí. Todas las calles están bloqueadas y sabe Dios cuándo podrá ser trasladado a un hospital en condiciones”, dijo el vicepresidente del Hospital de Medicina Tradicional China, Chen Chaoxiu, sobre un paciente a la agencia Xinhua.

Chen hablaba desde el hospital de campaña montado en la zona, donde las medicinas y la sangre han empezado ya a escasear después de que él y otros 60 médicos hayan atendido a 200 heridos.