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  • AFP

El Consejo de Seguridad de la ONU llamó este miércoles al nuevo primer ministro iraquí, Haidar al Abadi, a formar rápidamente un Gobierno capaz de combatir la ofensiva yihadista.

En un comunicado, el Consejo dijo que la elección de Al Abadi es “un importante paso” para la formación de un Gobierno inclusivo para contrarrestar el avance de los combatientes del Estado Islámico.

El Consejo “urge al primer ministro electo, Haidar al Abadi, a trabajar velozmente para formar un Gobierno tan rápido como sea posible y dentro de los períodos constitucionales”, señala el comunicado.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, advirtió el martes que los avances de los extremistas del Estado Islámico se debían en parte al carácter sectario del Gobierno del primer ministro saliente, Nuri al Maliki, que favorecía a los chiitas, lo que ayudó a estimular a los yihadistas.

Ataques de EE.UU.

Combatientes del extremista Estado Islámico han realizado espectaculares avances en Irak, lo que ha llevado a Estados Unidos a realizar ataques aéreos para detener su avance y a lanzar provisiones para ayudar a los miles de civiles que huyen.

Un grupo de expertos de los países miembros del Consejo están trabajando en un proyecto de resolución, que incluye sanciones a personas o empresas que financien a los rebeldes y traten de ahogar el flujo de combatientes extranjeros.

Una veintena de soldados estadounidenses realizaron ayer una misión de reconocimiento en el monte Sinjar, al norte de Irak, para evaluar las posibilidades de socorrer a los refugiados yazidíes expulsados por los yihadistas, y que se encuentran en condiciones dramáticas.

Minorías aisladas

En este contexto de profunda crisis humanitaria, el primer ministro saliente, Nuri al Maliki, furioso por el nombramiento de un sucesor (Haidar al Abadi), afirmó que no abandonará el poder sin una decisión de la Corte federal de justicia ante la que presentó su reclamo. Entre 20,000 y 30,000 personas, en su mayoría de la minoría kurdoparlante y yazidíes no musulmanes, se encuentran bloqueados sin agua, alimentos ni cobijo en la región montañosa y desértica del Sinjar, según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

Los soldados, miembros de los Boinas Verdes, “tuvieron contacto con los refugiados” expulsados por los yihadistas y luego retornaron a Erbil, la capital del Kurdistán iraquí, indicó un oficial del Pentágono a la AFP bajo cubierta de anonimato.

Yihadistas amenazan

Estados Unidos tiene un consulado y otras instalaciones en Erbil, la capital de la región autónoma del Kurdistán iraquí, y este miércoles desplegó alrededor de 130 soldados en misión en esa ciudad.

Combatientes del Estado Islámico (EI) atacaron la región y amenazaron con avanzar hacia la ciudad.

Los helicópteros iraquíes y las tropas kurdas han estado intentando ayudar a los cercados yazidis, y Washington y sus aliados estudian maneras de transportarlos fuera de Sinjar o de abrir un corredor humanitario.

Este miércoles, un dron lanzó un misil para destruir un camión con armas del EI, localizado al oeste de la montaña.

Armas a los kurdos

En el campo de Bajid Kandala, en el Kurdistán iraquí, una multitud de refugiados yazidíes “sin pan y con muy poca agua” pidieron más “ayuda”.

“Estuvimos cercados durante 10 días en las montañas. El mundo entero habla de nosotros, pero no recibimos ninguna ayuda real”, lamentó Jodhr Husein, de 44 años.

Paralelamente a la ayuda humanitaria, Estados Unidos --implicado por primera vez militarmente en Irak desde que invadió el país en 2003 para derrocar a Sadam Husein, y mantuvo sus tropas hasta fines de 2011-- lleva a cabo desde el viernes ataques aéreos contra posiciones yihadistas en el norte del país.

El objetivo es proteger al personal estadounidense en Erbil y evitar un eventual “genocidio”, según el presidente Barack Obama.