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  • EFE

El Gobierno de EE.UU. pidió ayer a Ucrania ejercer la contención para evitar víctimas civiles en su campaña contra los rebeldes prorrusos, después de que las fuerzas gubernamentales ucranianas atacaran con artillería pesada el centro de la ciudad de Donetsk, dejando un saldo de un civil muerto y otros tres heridos.

“Hemos subrayado la importancia de mostrar contención para minimizar las víctimas entre los civiles, la población local, (a medida que) las fuerzas ucranianas buscan desalojar a los separatistas de Lugansk y Donetsk”, dijo una portavoz del Departamento de Estado, Marie Harf, en una conferencia de prensa.

Agregó que “apoyamos a los ucranianos que enfrentan una lucha muy dura, y creemos que el objetivo final aquí tiene que ser que estas ciudades no estén bajo el control de los separatistas”.

Respecto a la prevista llegada a Ucrania de un convoy ruso con ayuda humanitaria, Harf reiteró que Rusia “no tiene ningún derecho de enviar vehículos o personas o cargamento de ningún tipo a Ucrania sin el permiso del Gobierno” ucraniano.

Sobre la visita del presidente ruso, Vladímir Putin, a la región de Crimea, anexionada por Rusia sin el reconocimiento de EE.UU. ni de la Unión Europea, Harf ironizó con que parece ser que el líder ruso “es el único turista que ha ido este verano” a la zona.

“La industria turística (de Crimea) se ha desplomado por completo desde la invasión de Rusia. La gente no viaja allí. Su economía está sufriendo por ello, lo cual es una enorme carga para Rusia, que anexionó la región”, sostuvo Harf.