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  • EFE

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha enviado a un equipo de avanzada al este de Ucrania tras recibir las garantías de seguridad que esperaba para participar en la entrega de la ayuda humanitaria enviada por Rusia.

"Un equipo de avanzada ha cruzado al este de Ucrania esta mañana, recibiendo las garantías de seguridad para esta misión. El equipo está supervisando las condiciones en el camino y la situación en general", informaron fuentes de la organización.

Los delegados del CICR están estableciendo contactos relacionados con el paso del convoy ruso, compuesto por más de 260 camiones que transportan más de 2.000 toneladas de ayuda en alimentos, agua y otros artículos esenciales.

El convoy partió de Moscú hace ocho días y desde hace seis se encuentra a escasos kilómetros de la frontera con Ucrania, en la región de Rostov, esperando que Moscú y Kiev resuelvan sus múltiples desacuerdos en relación a esta operación humanitaria.

Una de las condiciones de Ucrania ha sido que el CICR asuma la responsabilidad de la carga una vez en su territorio.

En intensas negociaciones de responsables de la organización humanitaria con los Gobiernos de Rusia y Ucrania se acordó en los últimos días que en cada camión con dirección a la región de Lugansk habrá un representante del CICR.

La ciudad de Lugansk -a unos 70 kilómetros de la frontera- ha sido en los últimos meses junto a la de Donetsk, el lugar donde se han asentado las milicias separatistas prorrusas, que llegaron a tomar el control de ambas regiones.

Los combates entre esos grupos armados y las fuerzas gubernamentales han arreciado allí últimamente.

La ciudad, donde se calcula que todavía hay más de 200.000 habitantes de una población de alrededor de 450.000 antes del conflicto, lleva algunas semanas asediada, y la gente carece de los servicios más básicos, incluida el agua, mientras que los alimentos también escasean.

Está previsto que los camiones rusos entren por grupos de treinta a Ucrania, tras ser inspeccionados conjuntamente por agentes de fronteras y de aduanas.

"El CICR observará el proceso de inspección aduanera del convoy ruso una vez que empiece", indicaron las fuentes de la organización.

La participación plena de la organización en esta operación de ayuda a los civiles atrapados en el conflicto del este de Ucrania sigue dependiendo, no obstante, de la evaluación que realice el grupo de avanzada que ha enviado hoy, que debe verificar que, en efecto, existen las condiciones mínimas de seguridad para sus delegados.

El CICR no acepta, como cuestión de principio, escoltas armadas, por lo que depende casi totalmente de las garantías que pide de las partes beligerantes de que respetarán la integridad de su personal y vehículos.

La dificultad, en estas circunstancias, ha sido obtener garantías fiables de las milicias, que según Ucrania están dirigidas por Moscú, que a su vez niega su implicación en la rebelión separatista.

El conflicto en la zona oriental de Ucrania ha hecho que 155.000 personas se conviertan en desplazados internos y que 733.000 huyan a la vecina Rusia, según algunas fuentes.

Las víctimas mortales del conflicto se cifran, hasta la fecha, en 2.119, además de 5.000 heridos.