•   LA PAZ / AFP  |
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El oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS) intentaba este sábado aprobar contra viento y marea una nueva Carta Magna en Bolivia, pese al rechazo de partidos de la oposición y cinco de las nueve regiones del país que consideran la norma una imposición del gobierno de Evo Morales.

La Constituyente, llamada a trabajar a partir de las 18:00 horas locales de ayer en la ciudad andina de Oruro (sur), planea entregar una nueva Carta antes del 14 diciembre, para lo cual debe aprobar artículo por artículo y a mano alzada su nuevo texto.

El partido de gobierno Movimiento Al Socialismo aprobó el texto global de la carta hace dos semanas con el apoyo de otras nueve fuerzas políticas menores, luego de lo cual una turba atacó el liceo militar donde deliberaban y provocó desmanes en la ciudad en Sucre con un saldo de tres civiles muertos.

Para avalar el texto en detalle, artículo por artículo, de la nueva Carta Magna, el MAS precisa dos tercios de los votos, es decir, 170 de los 255 constituyentes, aunque el líder del partido oficialista en el órgano deliberativo, Román Loayza, aseguró que se sesionará, con o sin cumplir este requisito.

“Con todos los que estemos (en las sesiones plenarias) se aprobará el texto el 14 de diciembre”, afirmó el asambleísta quechua Loayza.

El asambleísta de la minoritaria agrupación Concertación Nacional, aliada del oficialismo, Félix Cárdenas, aseguró al matutino La Razón que “cuando se convoque a la plenaria constituyente no vamos a necesitar más de tres horas para terminar todo”.

Los líderes de las principales fuerzas de oposición, Jorge Quiroga, de Podemos, y Samuel Doria Medina, de Unidad Nacional, anunciaron que sus partidos acudirán a las sesiones, aunque criticaron por separado la intempestiva convocatoria.

Gobernadores y líderes civiles de cinco regiones, todos adversarios de Morales, declararon resistencia civil contra la aprobación del texto global de la Constitución el 24 de noviembre por la mayoría oficialista del foro, en ausencia de la oposición en un liceo militar en Sucre.

Los opositores de Morales --especialmente los líderes regionales de Santa Cruz, Tarija, Beni, Pando y Cochabamba-- recurren a todo tipo de argucias para impedir la aprobación de la nueva carta.

Los gobernadores de los cinco departamentos convocaron a una resistencia civil para frenar la intención de Morales de hacer aprobar la nueva Constitución de corte socialista y a su decisión de recortar el presupuesto a las regiones para financiar un bono para los ancianos.

En el nuevo texto de la Constitución, el MAS desistió incluir la reelección ilimitada del presidente y vicepresidente, y llevará esta figura electoral a referendo, que deberá convocarse de manera paralela a la consulta popular para aprobar o rechazar el texto de la nueva ley fundamental.

El primer artículo de la Carta Magna que propugna el oficialismo establece que Bolivia se constituye en un “Estado unitario social de derecho, plurinacional, comunitario, libre, autonómico y descentralizado, independiente, soberano, democrático e intercultural”.

También introduce una fuerte presencia de las naciones indígenas en instituciones del Estado y se les reconoce “dada la preexistencia precolonial (...) su dominio ancestral sobre sus territorios (...) y se les reconoce el derecho a la autonomía, autogobierno y a su cultura”.

Asimismo, sugiere construir una “sociedad justa y armoniosa, cimentada en la descolonización, sin discriminación ni explotación, con plena justicia social, consolidando las identidades plurinacionales”.