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  • AFP

Cientos de palestinos reclamaron “venganza” ayer durante el funeral de la esposa y del hijo de Mohamed Deif, el poderoso jefe del brazo militar de Hamás, que murieron la víspera en un ataque de la aviación israelí.

Un cortejo, acompañado por disparos al aire de fusiles Kaláshnikov, transportaba los cuerpos de Widad, de 27 años, y de Alí, de siete meses, envueltos en grandes banderas verdes de Hamás, el movimiento islamista que controla la Franja de Gaza.

“¡Venganza! ¡Venganza! ¡Venganza!”, gritaba la multitud a lo largo del camino entre la mezquita del campamento de refugiados de Jabaliya y el cementerio, donde también se enterró a otros dos miembros de Hamás fallecidos ayer en la mañana en otro ataque.

“Sigue vivo”

La joven esposa del líder de las poderosas Brigadas Ezedine al Qasam y su bebé fueron abatidos el pasado martes por la noche por tres cohetes de la aviación israelí.

Hamás afirmó ayer que su jefe militar seguía con vida y a las riendas del brazo armado.

“El jefe de las Brigadas Al Qasam, Abu Jaled (nombre de guerra de Mohamed Deif), sigue vivo y dirige las operaciones militares”, dijo a la AFP un responsable cercano a Hamás bajo condición de anonimato. Mohamed Deif ya ha escapado a cinco intentos de asesinato fomentados por el Estado hebreo.

Funeral sin líderes

“Nos chocó enterarnos de la muerte de la esposa de Mohamed Deif. Pedimos a las Brigadas Al Qasam que se venguen de esta masacre”, afirmó Mohamed, de 22 años, uno de los asistentes a los funerales.

Sin embargo, en el funeral no estaba presente ningún dirigente de Hamás, y solo se realizó un anuncio por megafonía diciendo que las Brigadas al Qasam transmitían sus condolencias.

El padre de Widad, Mostafa Harb Asfura, salió de su modesta residencia de Jabaliya para ir a rezar a los muertos en la mezquita, con el cuerpo de Alí entre sus brazos. El pequeño cuerpo estaba envuelto en una tela blanca que dejaba al descubierto su pálido rostro y sus ojos llenos de contusiones.