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  • AFP

Una fuerte explosión en una zona de locales del metro de Santiago dejó por lo menos siete heridos este lunes, en un hecho que el gobierno chileno calificó como "acto terrorista" pero que no fue reivindicado por ninguna organización.

"Se trata de un acto que tiene todas las características de un hecho terrorista, no cabe duda", dijo en una comparecencia ante los medios el portavoz del gobierno, Álvaro Elizalde.

La explosión se produjo en el sector de locales de comida de la estación Escuela Militar en pleno horario de almuerzo, y según las primeras informaciones oficiales, se trataría de un artefacto elaborado con un extintor y un dispositivo de relojería instalado en un basurero.

Los lesionados son cuatro mujeres, una de las cuales sufrió la amputaciones de los dedos de una mano, y tres hombres, entre ellos un ciudadano argentino, quien presentó lesiones en la zona abdominal, informó el Servicio de Emergencias.

"Se me flectaron (doblaron) las piernas porque fue un ruido tremendo. A una señora se le cayó un piso de cemento encima. Dijeron que había personas desparramadas en el piso", declaró un testigo no identificado al canal de noticias 24 horas.

La estación de metro Escuela Militar fue acordonada y está siendo revisada por efectivos de la policía.

Según precisó el viceministro del Interior, Mahmud Aleuy, "los sospechosos son dos personas jóvenes" que habrían huido en un vehículo, aunque sigue abierta la investigación.

Las líneas del metro siguieron funcionando normalmente, aunque la parada en la estación Escuela Militar fue suspendida temporalmente.

Acto terrorista

Por el momento, ningún grupo se adjudicó la autoría del ataque. El gobierno adelantó que invocará la Ley Antiterrorista contra los responsables.

"El gobierno no va a descansar hasta el último día para que estas personas lo antes posible estén pagando su condena, estás personas que intentaron asesinar a chilenos inocentes", afirmó el ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo.

Más de un centenar de explosiones de artefactos artesanales han ocurrido en los últimos cinco años en el país -contra cajeros automáticos, bancos, gimnasios, embajadas o restaurantes, entre otros-, pero hasta ahora solo habían provocado destrozos y algun herido leve.

 Inicialmente fueron reivindicadas por grupos que se autodenominaban con nombres de antiguos anarquistas.

En los últimos meses, volvieron a registrarse este tipo de ataques. Por primera vez, uno de ellos fue instalado en un lugar concurrido.

Un artefacto había estallado el pasado 14 de julio en un vagón del metro cuando ya no habían pasajeros, pero el incidente activó las alarmas del gobierno, que reforzó la vigilancia, y designó un fiscal con dedicación exclusiva para investigar los ataques.

Según Francisco Bravo, el fiscal especial que quedó también a cargo de la investigación, el artefacto detonado este lunes es similar al instalado en julio en el vagón de metro de la misma línea.

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, suspendió su agenda y convocó un consejo de emergencia en La Moneda.

Por su parte, la oposición, de la mano del presidente de Renovación Nacional, Cristian Monckeberg, aseguró que esta situación se "podría haber evitado", y afirmó que "hay un patrón que se está repitiendo" en este tipo de atentados.