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  • EFE

El requerimiento de personal sanitario en Liberia para contener la epidemia de ébola está cubierto únicamente entre el 10 y el 20 por ciento, dijo hoy el representante adjunto de la Misión de la ONU en este país, Antonio Vigilante.

"Si consideramos a todas las organizaciones y a la sociedad civil, incluidos Médicos Sin Fronteras y Unicef, quizás tengamos a 150 profesionales médicos especializados", explicó en una conferencia de prensa telefónica desde Monrovia.

Precisó que la situación en este país, el más gravemente afectado por el brote de ébola, implica que realmente se necesitan entre 600 y 700 profesionales, incluidos médicos, enfermeras y otro personal sanitario entrenado.

Como mínimo, indicó, se necesita un trabajador sanitario por paciente en los centros de tratamiento de ébola.

La epidemia de ébola en África occidental ha causado hasta ahora la muerte de 2.811 personas, de los 5.864 infectados en Liberia, Sierra Leona y Guinea Conakry.

Más de la mitad de fallecidos y enfermos corresponden al primer país, con 1.578 y 3.022, respectivamente, lo que se explica por la precaria situación del sistema de sanidad nacional, la movilidad de la población y la fuerte densidad demográfica en Monrovia, donde el virus del ébola circula de manera intensa.

Vigilante dijo que debido a la importante falta de camas para atender a los pacientes de ébola se hacen muchos esfuerzos para entrenar a las familias que proveen cuidados a los infectados sobre la manera de evitar el contagio.

"Hay momento en que los establecimientos sanitarios están completamente llenos, incluidos los que no son lugares de tratamiento del ébola, y las personas tienen que volver a sus comunidades, con un alto riesgo de infección en su entorno", dijo el representante de la ONU.

"El virus se mueve más rápido que nosotros y que nuestra capacidad de proveer camas", reconoció.

Sin embargo, aseguró que la capacidad de las familias para atender a sus enfermos de ébola es fundamental porque está comprobado que la mortalidad tiene una relación directa con el momento en que se realiza el diagnóstico y el tipo de atención que el paciente recibe.

La tasa de mortalidad en esta epidemia es del 71 por ciento, según han determinado los científicos.