elnuevodiario.com.ni
  •   Ciudad de Panamá, Panamá  |
  •  |
  •  |
  • ACAN-EFE

El ministro de Seguridad Pública de Panamá, Rodolfo Aguilera, anunció hoy que "interpondrá acciones penales y procesos en el Tribunal de Cuentas" contra los que resulten responsables por compras por 24 millones de dólares de material antidisturbios innecesario.

Aguilera indicó en un comunicado que se compró en exceso y que en las facturas se observan "posibles sobreprecios" al compararlas con los contratos firmados.

Según el comunicado del Ministerio de Seguridad Pública, su antecesor, José Raúl Mulino, compró 9 millones de dólares en equipos antidisturbios mientras que el exministro de la Presidencia, Roberto Henríquez, adquirió artículos contra manifestantes por 15 millones de dólares.

Aguilera destacó que luego de consultar con expertos en esta materia y de sostener reuniones con ministros de Defensa de Centroamérica, México y Colombia, todos coincidieron en que hubo una compra excesiva de este armamento, "por lo que ahora tenemos armas y equipos que no necesitamos".

Ahora, "la idea -según el Ministro- es tratar de devolver al fabricante lo innecesario, que reembolse el dinero, que ofrezcan otro producto en reemplazo de lo adquirido, o conversar con policías de países vecinos para vender estos productos, que si fueron comprados con sobreprecios, tendremos que revenderlo con una pérdida".

El titular de Seguridad Pública se refirió al asunto en el marco de la graduación de la XV Promoción Aeronaval "Aguerridos", en donde recibieron sus diplomas 128 nuevos agentes.

Mulino ha defendido en medios locales que la compra estuvo justificada y que no fue "exagerada" ya que había que aumentar las reservas de este tipo de material, que estaban muy por debajo de lo necesario al contarse, por ejemplo, con tan solo 100 bombas lacrimógenas.

En una de las compras realizadas por el total de 24 millones de dólares se incluyeron 60,000 bombas lacrimógenas y sus lanzadores; 324,000 proyectiles de pimienta, 900 máscaras antigás y 5,000 granadas de humo, entre otros equipos.

En otra compra se adquirieron otras 31,000 granadas lacrimógenas, 276,000 proyectiles de polvo de pimienta, 18,500 cartuchos de impacto, 1,550 cascos de control de multitudes y otros tantos equipos antimotines completos, entre otros productos.