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La crisis migratoria que estalló en la frontera sur de Estados Unidos en los últimos 12 meses es de responsabilidad compartida, dijo este miércoles ante la 69ª Asamblea General de la ONU el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández.

En un discurso por momentos emocionado, Hernández dijo que "ésta es una responsabilidad compartida" por los países involucrados, y "ante el escaso interés que muestran por resolver el problema que nos han creado, es necesario insistir en este tema".

La oleada migratoria que en el último año llegó a la frontera sur de Estados Unidos está formada en su mayoría por ciudadanos de Honduras, Guatemala y El Salvador.

De acuerdo con Hernández, Honduras es "uno de los principales campos de batalla de una guerra que no es nuestra. Una guerra que no iniciamos, cuyas estrategias se deciden fuera de Honduras y que involucra a los países consumidores de droga, en el norte, y a los productores de droga, en el sur".

En esa guerra, dijo, Honduras se limita a poner "el campo de batalla y los muertos".

La violencia del narcotráfico, que también tiene a Estados Unidos como objetivo, es una de las causas fundamentales del masivo éxodo de hondureños, dijo.

Hernández también dijo que es necesario desarrollar oportunidades económicas para los hondureños y los centroamericanos en general, y para ello dijo que era esencial que Estados Unidos ofrezca condiciones favorables para la región en el intercambio comercial.

"Honduras está comprometida en resolver el tema migratorio infantil y en la lucha contra el narcotráfico. Pero si no existe un grado razonable de coherencia en las políticas comerciales de nuestros países como socios, ¿cuál es el mensaje real hacia nuestros pueblos?", dijo.

Por esa razón, el mandatario pidió que "Honduras y Centroamérica reciban el mismo trato comercial que reciben los países de Asia".

Ofrecer a otros países preferencias arancelarias y reglas de origen que no se aplican a Centroamérica implicará en la pérdida de miles de empleos, dijo Hernández, "provocando que mas niños y niñas se vengan de este lado de la frontera ilegalmente".

En mayo de este año, la Casa Blanca llamó la atención sobre lo que denominó "crisis humanitaria" en la frontera con México, ante un dramático aumento de la llegada de clandestinos, especialmente de menores de edad.