• |
  • |
  • END

La campaña electoral para los comicios regionales del domingo en Venezuela cerró ayer viernes con los comandos de los partidos políticos concentrados en los últimos preparativos para movilizar a los votantes.

Desde el pasado domingo está prohibido difundir encuestas, pero tanto el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) como las organizaciones opositoras que llevan candidatos unitarios en casi todos los estados y municipios, saben que la capacidad para activar a sus electores será clave para conquistar las gobernaciones y alcaldías más importantes.

Los responsables del Consejo Nacional Electoral (CNE) comenzaron ayer viernes a instalar las máquinas de votación en las escuelas que a lo largo del país servirán de centros electorales.

Las policías municipales y regionales deben ser acuarteladas para ceder el control de la seguridad en la jornada electoral a 140,000 efectivos militares.

En estos comicios se escogerá a 22 gobernadores y 328 alcaldes, así como los Concejos, pero las elecciones trascienden el ámbito estrictamente local y son consideradas por chavistas y opositores como una cita en la que medirán sus fuerzas luego de la primera derrota del oficialismo en el referendo constitucional de 2007.

Chávez se metió de lleno
Principal promotor de los candidatos del PSUV, el presidente Hugo Chávez se ha implicado de lleno en esta campaña electoral, dando los principales discursos en los actos de sus aspirantes e incluso verificando personalmente la logística de su partido.

Así, en actos públicos transmitidos por la televisora estatal VTV, Chávez --quien ha hablado incluso de tomar revancha por los resultados del año pasado-- ha hecho llamadas telefónicas a los votantes y ha dado instrucciones a su militancia sobre cómo se debe apoyar a los miembros de las mesas electorales asegurándoles permanente suministro de agua y alimentos.

Según Chávez, el PSUV puede ganar todas las gobernaciones en liza.

Aprovechando la derrota del proyecto de reforma constitucional propuesto por Chávez en 2007, la oposición venezolana quiere seguir recuperando espacios y consiguió presentar candidaturas unitarias en casi todos los gobiernos locales y alcaldías.

El índice promedio de abstención en comicios de gobernadores y de alcaldes ha sido históricamente cercano al 50%, pero para estas elecciones las encuestadoras prevén una participación un poco más alta de alrededor del 55%.

Según Germán Campos, director de la empresa de sondeos 30.11, una abstención del 50% favorecerá al chavismo, mientras que si baja hasta el 40% resultaría beneficiada la oposición.

Las encuestadoras señalan que la oposición podría obtener entre cuatro y siete gobernaciones, entre ellas algunas de las más pobladas como Zulia (noroeste), Carabobo y Miranda (centro), y entre una y tres más podrían quedar en manos de disidentes del chavismo.

En las pasadas elecciones regionales de 2004, la oposición obtuvo sólo dos gobernaciones: Zulia y Nueva Esparta (noreste). Actualmente, cinco gobernadores que fueron electos entonces con el apoyo de Chávez se consideran disidentes.