elnuevodiario.com.ni
  •   México  |
  •  |
  •  |
  • EFE

Las autoridades mexicanas desarticularon una banda que robaba, con apoyo de autoridades policiales, unos cuatro millones de litros mensuales de combustible a Petróleos Mexicanos (Pemex) para comercializarlo de forma ilegal.

El director de la Agencia de Investigación Criminal de la Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía), Tomás Zerón, explicó que la banda entregaba "cuotas mensuales" a las autoridades policiales para tener "libre transito con sus vehículos rotulados con contraseñas para ser identificados y evitar ser detenidos".

Zerón indicó que en el operativo, que se desarrolló el pasado 25 de septiembre, se logró arrestar a cinco personas, entre estas a su líder, y que operaban en los estados de Jalisco, San Luis Potosí y Guanajuato.

El funcionario detalló que los detenidos enfrentarán los cargos por "delincuencia organizada, sustracción, aprovechamiento y posesión de hidrocarburos, así como posesión de armas de fuego".

Agregó que la investigación continuará por los delitos de enriquecimiento con recursos de procedencia ilícita así como para identificar a las empresas que adquieren hidrocarburos robados.

Aclaró que la detención de estas personas se realizó en diversos puntos, con órdenes de aprehensión emitidas por un juez, lo que permitió incautar cuentas bancarias, así como 51 camiones, 43 pipas, 32 equipos de telefonía, 40 equipos de cómputo, siete autos, tres armas de fuego, dos inmuebles y 625.000 pesos en efectivo (unos 46.000 dólares).

El funcionario dijo que los detenidos admitieron que operaban en diversos estados donde vendían a un precio menor el combustible que robaban a Pemex, "principalmente a empresas papeleras, fundidoras de metal, tequileras, entre otras".

Zerón precisó que la banda sustraía de los ductos de Pemex "al menos cuatro millones de litros de hidrocarburo, los cuales representan una gran pérdida para la empresa".

Los detenidos no fueron identificados ni se precisó lugar exacto de la detención.

Según los cálculos de la empresa, los robos de combustibles a Pemex representan una pérdida de unos 5.000 millones de dólares al año.

Desde 2011, este delito es castigado hasta con 18 años de cárcel, aunque en estas actividades hay una participación creciente de grupos de la delincuencia organizada y, en ocasiones, de personal con conocimientos técnicos de la empresa.