AFP
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Japón respetará el proceso judicial que se lleva a cabo contra el ex presidente peruano Alberto Fujimori, quien al amparo de su nacionalidad nipona permaneció exiliado cinco años en Tokio, dijo este sábado en Lima un funcionario de la cancillería japonesa.

"Nosotros (Japón y Perú) tenemos lazos históricos, pero sin duda vamos a respetar el proceso judicial, el debido proceso que se lleva a cabo en Perú", declaró Kazuo Kodama, secretario de prensa de la cancillería de Japón al Canal N de noticias de Lima.

El funcionario precisó que el gobierno de Tokio está "muy vigilante" del juicio el ex mandatario. "Nosotros estamos observando cómo se lleva a cabo el proceso judicial que está en curso", remarcó.

Kodama llegó en la comitiva del primer ministro de Japón, Taro Aso, quien cumplió el viernes una visita oficial a Perú, previa a su participación en la cumbre del Foro Económico Asia Pacífico (APEC) de dos días que se inauguró este sábado en Lima.

Las relaciones peruano-niponas se deterioraron durante el anterior gobierno del presidente Alejandro Toledo (2001-2006) por el caso Fujimori hasta que García, al inaugurar su gobierno en julio de 2006, decidió llevarlas a la normalidad, dejando el caso del ex mandatario en su nivel estrictamente judicial.

Fujimori, quien posee la nacionalidad japonesa por ser hijo de inmigrantes japoneses que llegaron a Perú a inicios del siglo pasado, es juzgado por violación de los derechos humanos durante su régimen (1990-2000).

Tras asistir a la cumbre de APEC en Brunei en noviembre de 2000, Fujimori pasó a Japón, desde donde envió una carta de renuncia a la presidencia al estallar en Lima un escándalo de corrupción que derrumbó a su gobierno.

En 2006 Fujimori dejó sorpresivamente su refugio en Tokio y viajó a Chile. Finalmente en setiembre del año pasado fue traído a Lima al prosperar un pedido de extradición de la justicia peruana.

En el juicio Fujimori afronta una posible pena de treinta años de cárcel, pedida por la fiscalía, acusado de dos matanzas en que murieron 25 personas, víctimas de un escuadrón de aniquilamiento clandestino del ejército en 1991 y 1992.