•   Beatriz Lecumberri  |
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  • AFP


Son las seis de la mañana y María Teresa Padrón aguarda la apertura del colegio electoral. Sus 80 años no le han impedido levantarse antes del alba para votar por los candidatos del presidente Hugo Chávez, "enviado por Dios" para acabar con los problemas de esta barriada de Caracas.

"A Chávez nos lo envió Dios. Nadie nos dará el bienestar que este presidente nos ofrece. Antes nadie nos tomaba en cuenta pero gracias a él, yo ahora puedo vivir bien", explica, lista para votar con su documento de identidad en mano.

María Teresa es la primera de una fila de varios centenares de personas que esperan su turno desde las tres de la madrugada, tres horas antes de la apertura oficial de este colegio electoral de José Félix Ribas, uno de los puntos más problemáticos de la gran barriada de Petare, al este de Caracas.

Desde las cuatro y media, varios camiones con altavoces tocaron diana por las calles del barrio para recordar a sus habitantes el deber de votar en estas elecciones regionales y municipales venezolanas.

"Hoy está en juego que la vida del barrio José Félix Ribas mejore. Yo he participado en la construcción de la democracia venezolana y voté siempre que el sistema me lo ha permitido. Es una cuestión de ética", afirma César Alberto, de 76 años, que salió de su casa a las dos de la mañana armado con una silla y un buen libro para esperar la apertura del colegio electoral.

Empanadas, café hirviendo y jugos hacen más amena la espera de varias horas que estos ciudadanos soportan hasta llegar frente a las urnas. Apenas ha salido el sol pero en este barrio hay un barullo de fiesta, las calles están alborotadas y llenas de gente y camiones con música que recorren el barrio.

César Alberto afirma sin dudar que votará por Carlos Ocariz, candidato de oposición a la alcaldía del municipio Sucre, que incluye Petare. Según este hombre es un voto "contestatario" con el que quiere castigar la falta de resultados del actual alcalde, perteneciente al partido de Chávez.

"El presidente viene a levantar la mano de sus candidatos pero no para ver los problemas. Ahí está la basura, la violencia, la falta de agua", cita, señalando las malolientes montañas de desechos que se acumulan en cada esquina.

Pese a las diferencias políticas, en la inmensa fila reina un gran respeto.

"Queremos el socialismo, porque Dios desea que todos seamos iguales. Chávez tiene que seguir gobernando y este país va a ser un éxito", asegura María Teresa Padrón.

"Chávez patea la democracia, es un dirigente que conduce al pueblo presentando una idea falsa", responde César Rodríguez, que trabaja como albañil.

Sara Blanco, de 18 años, ha venido a votar por primera vez en su vida con su esposo y sus dos hijos de dos y un año. "No hay que dejar que otros decidan por nosotros. Es un deber de todos", explica.

La joven ha venido a "votar por Chávez" aunque sean elecciones locales, y duda unos segundos antes de pronunciar el nombre de los verdaderos candidatos: Jesse Chacón, aspirante oficialista a la alcaldía y Diosdado Cabello, aspirante a gobernador del estado Miranda por el Partido Socialista (PSUV).

"Antes, los presidentes sólo se asomaban al balcón del palacio de Miraflores ahora vienen a Petare a inaugurar obras públicas. La oposición no sube los cerros", afirma esta joven.

Chavistas u opositores, los ciudadanos coinciden en que al próximo alcalde le espera un trabajo duro, comenzando por el gran problema de la violencia que reina en las calles de José Félix Ribas. A ello se suma la higiene de las calles, la distribución de agua o la mejora del sistema de transporte.

"La revolución tiene que seguir adelante pero también tenemos que resolver nuestras preocupaciones diarias. No queremos pasar miedo cuando nuestros hijos tienen que volver solos de la escuela y espero que el nuevo alcalde no nos abandone", confía Cecilia Arriola, madre de familia de 39 años.