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  • EFE

Varios miles de chilenos marcharon hoy por la principal avenida de Santiago en una nueva versión la "la marcha por el respeto a la diversidad sexual", un evento que se repite anualmente y al que convocan diversas organizaciones de homosexuales, lesbianas y transexuales.

La movilización pacífica a la que adhirieron personas de diversas edades y familias completas, se realizó desde la Plaza Italia hasta avenida Bulnes, frente al Palacio presidencial de La Moneda.

En medio de un ambiente festivo, con lienzos, banderas de colores donde también se desplegaron carros alegóricos con distintos motivos, la marcha prolongó por cerca de tres horas para culminar luego en un acto artístico en un escenario montado en el tramo final del trayecto.

Los ministros de la Presidencia, Ximena Rincón, y portavoz de Gobierno, Alvaro Elizalde participaron del inicio de la manifestación.

Rincon abogó por la necesidad de "construir un país distinto, donde nos respetemos y donde la diversidad sea parte de nuestras vidas".

"El país ha ido cambiando y los jóvenes como las familias han ido entendiendo que esto es parte de la naturalidad", dijo

"Creo que con los pasos que se han ido dando (...) lo que tenemos que hacer es mantener el espíritu de protección de los derechos humanos", agregó la ministra aludiendo a leyes recientemente aprobadas en contra de la discriminación y en pro de los derechos de las minorías sexuales.

En tanto, el ministro portavoz de Gobierno, Álvaro Elizalde, agregó que "la riqueza de Chile está en la diversidad, y hay que reconocerla"

Representantes del Movimiento por la Diversidad Sexual (MUMS) destacaron la necesidad de que se vuelva a asumir como un tema de Estado y salud pública la situación de las personas que viven con VIH. Como muestra de ello repartieron miles de preservativos entre los asistentes a la movilización.

Por su parte, Emma de Ramón, vocera del Frente por la Diversidad Sexual, recalcó la importancia de este acto e hizo hincapié en la necesidad de que "la gente entienda que estas personas no son sólo individuos con orientación sexual distinta, sino también con identidad de género diferente".

Además remarcó el hecho de que la transexualidad es aún considerada como una enfermedad mental por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en circunstancias de que las organizaciones pro igualdad lo entienden como una situación donde la persona nace sintiendo que su cuerpo no corresponde a los instintos propios.

De Ramón abogó también porque las autoridades chilenas den urgencia a todas las leyes que contribuyan a fortalecer los derechos de las minorías sexuales.

"Siempre decimos que somos ciudadanos y ciudadanas de segunda clase, porque teniendo las mismas obligaciones que el resto de los chilenos no tenemos protección legal efectiva", afirmó.