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  • EFE

La organización Amnistía Internacional (AI) emitió hoy un comunicado en el que acusa a todas las partes en conflicto en Libia de atacar a civiles e incluso tomar como blancos edificios médicos.

El comunicado, titulado "El imperio de la pistola", cree que los abusos cometidos "por todas las partes en el conflicto" pueden ser equiparados en algunos casos a crímenes de guerra, y pide una mayor implicación de la comunidad internacional para frenarlos.

AI se basa en imágenes satelitales que difundió hoy y que muestran que "combatientes de todas las partes en conflicto han mostrado un total desprecio por las vidas civiles, con bombardeos indiscriminados de artillería contra barrios poblados, dañando casas, infraestructuras y servicios médicos".

Estas milicias "cometen abusos generalizados, incluyendo crímenes de guerra, con total impunidad", según las palabras de Hasiba Hach Sahraui, vicedirectora de AI para Oriente Medio y el norte de África.

El comunicado no distingue entre milicias de uno u otro signo, lo que da a entender (aunque sin nombrarlo) que el gobierno recientemente constituido en Tobruk, junto a la frontera con Egipto, tras las elecciones de julio, tiene también su parte de responsabilidad, al menos en lo referente a las milicias que supuestamente controla o que le son fieles.

Si los jefes de las milicias no ponen fin a los ataques contra civiles, secuestros o asesinatos de personas solo por su pertenencia étnica o geográfica o sus simpatías políticas, AI considera que podrán ser justamente perseguidos por la Corte Penal Internacional (CPI).

En este comunicado, la organización se centra en los abusos y atropellos detectados en la parte occidental de Libia, incluida la capital, sin analizar lo que sucede en Bengazi (segunda ciudad del país), teatro de cruentos combates desde hace diez días.

La organización lamenta que "la comunidad internacional ha mirado mayormente a otro lado ante el caos que se ha adueñado de Libia desde el levantamiento de 2011", pero considera que la CPI aún puede ejercer su jurisdicción para investigar los crímenes de guerra cometidos desde entonces.

Asimismo, piensa que el Consejo de Seguridad de la ONU puede imponer la congelación de cuentas bancarias o prohibición de viajes.

"En ausencia de rendición de cuentas, la situación de los derechos humanos en Libia es probable que continúe su espiral negativa", advirtió la responsable de AI.