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El presidente guatemalteco Alvaro Colom atribuyó el martes a una estrategia planificada la situación de violencia e inseguridad que se vive en el país.

Explicó que el incremento en la actividad de la delincuencia responde a una "reacción violenta del crimen organizado a los cambios y la desarticulación de las conexiones que había" con las fuerzas de seguridad.

El mandatario se reunió con el gabinete de seguridad y con los alcaldes del departamento de Sacatepéquez, al que pertenece esta ciudad turística situada a unos 40 kilómetros al oeste de la capital guatemalteca.

"Encontramos un sistema de seguridad abandonado durante ocho años, estoy convencido que fue una situación planificada por una mano peluda que le entregó el país al crimen organizado", dijo Colom.

Admitió que "hay un conflicto entre bandas de narcotraficantes" en el país. Hace dos semanas, 14 nicaragüenses y un holandés fueron asesinados y quemados dentro de un autobús en la región este del país y las autoridades lo atribuyeron al narcotráfico.

Sobre la reciente decapitación de cinco pandilleros en un penal señaló que "es también una respuesta de la delincuencia a las medidas que hemos tomado para romper las redes de información y apoyo a los delincuentes en las cárceles". Las autoridades tienen evidencias que las bandas de delincuentes operan aún desde las prisiones.

El ministro de gobernación dijo en rueda de prensa que la violencia y los secuestros han disminuido en la capital. "Tenemos 103 asesinatos menos en la capital que a la misma fecha del año pasado, pero en el interior siguen siendo problema", apuntó.

Colom aseguró que intentan revertir la tendencia de aumento de la violencia a los niveles de hace una década.

El mandatario atribuyó la inseguridad ciudadana a la reducción del ejército, el nombramiento de jefes de policía no profesionales, la falta de acceso a la justicia y la falta de recursos para la fiscalía.

El congreso aprobó un presupuesto de cerca de 1.000 millones de dólares para seguridad y defensa en 2009 y con ello el ejecutivo espera poder contener la delincuencia.

Colom informó que en las próximas semanas unos 2.200 policías recién graduados comenzarán a patrullar en las calles y en el primer trimestre de 2009, otros 1.400 se les unirán. Espera contar con 30.000 agentes policiales para 2012, comentó.

Además de la violencia generada por el crimen organizado y el narcotráfico, las pandillas atemorizan a la población. En lo que va del año más de 100 conductores de autobús han sido asesinados por negarse a pagar las extorsiones que cobran esos grupos de delincuentes.

Guatemala registra unos 5.000 asesinatos por año y, según un informe de Naciones Unidas es uno de los países más violentos del mundo junto a Colombia, El Salvador, Sudáfrica y Jamaica.

El informe, divulgado en septiembre, indicó que la violencia criminal dejó en 2005 pérdidas por 2.400 millones de dólares en gastos médicos y de seguridad.