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  • AFP

Los trabajos en el puerto Limón, en el Caribe costarricense, volvieron ayer a la normalidad después de dos semanas de huelga, en las que los muelles estuvieron operados por personal externo.

El sindicato de la estatal Junta de Administración Portuaria y Desarrollo de la Vertiente Atlántica (Japdeva) accedió la noche del miércoles pasado a levantar la huelga tras una negociación con el gobierno, mediado por la defensora de los habitantes, Montserrat Solano.

Con ello, los trabajadores volvieron a sus puestos mientras el sindicato retoma las conversaciones con el gobierno, en torno a las causas que lo llevaron a paralizar labores el 22 de octubre reciente.

El sindicato de Japdeva inició la huelga en rechazo a un contrato firmado por el gobierno anterior con la empresa holandesa APM Terminals para construir una nueva terminal portuaria, donde esta compañía tendría exclusividad en el movimiento de cargas.

Un monopolio

Para los sindicalistas, tal disposición implica un monopolio que perjudicaría a Japdeva y a sus empleados. Sin embargo, el gobierno aclaró que el contrato había sido refrendado por los tribunales, por lo que no estaba abierto a negociación.

El secretario de prensa del sindicato, José Luis Castillo, comentó este jueves que el fin de la huelga permitirá discutir sus diferendos con el gobierno en un clima de tranquilidad.

“Hablar de monopolio, de la exclusividad y el impacto en el empleo va a llevar mucho tiempo; pueden ser dos o tres semanas y mantener la huelga todo ese tiempo no sería recomendable”, declaró Castillo a radio Monumental.

Solís satisfecho

Por su parte, el presidente Luis Guillermo Solís conmemoró en su cuenta de Twitter la noticia y dijo estar “satisfecho por el trabajo realizado en el que se logró el fin de la huelga. El camino costarricense es el diálogo, la serenidad y los acuerdos”.

Ante el diálogo que se avecina con el sindicato de Japdeva, Solís insistió en que el gobierno a su cargo “se aboca a sostener el principio de la defensa de la seguridad jurídica”, una señal de que mantendrá vigente el contrato con APM Terminals.

Tras el inicio de la huelga, el gobierno envió a la policía a tomar control de las instalaciones portuarias de Limón, por donde pasa 80% del comercio exterior del país, y contrató trabajadores temporales para mantener la operación en los muelles.