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  • EFE

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) dijeron hoy que la muerte de dos indígenas colombianos la semana pasada en el suroeste del país se debió a "una actitud incomprensible" de los aborígenes que querían apoderarse de las armas y detenerlos.

Un comunicado del mando del Bloque Occidental de las FARC asegura que "los guardias indígenas, en una actitud incomprensible, se lanzaron en persecución de los milicianos, empeñados en arrebatarles sus armas y detenerlos".

El miércoles de la semana pasada, miembros de las FARC asesinaron a dos indígenas de la comunidad Nasa en los alrededores del municipio de Toribío, en el departamento del Cauca (suroeste).

Los dos indígenas murieron cuando trataban de retirar una valla con propaganda alusiva al que fuera el número uno de las FARC, Guillermo León Sáenz, alias "Alfonso Cano", muerto el 4 de noviembre de 2011 en una operación militar en Suárez (Cauca) y cuando perseguían a guerrilleros de esta agrupación armada, que intentaron atentar contra el líder comunitario Edgar Tumiñá.

El comunicado guerrillero, fechado en las "Montañas de Occidente colombiano", añade que los miembros de las FARC implicados esquivaron a los miembros de la Guardia Indígena pero estos "no desistieron hasta caer sobre ellos para cumplir su propósito", es decir despojarlos de las armas y detenerlos.

Agregan que en esas circunstancias "uno de los milicianos empleó su arma, con el fatal resultado de la muerte de los guardias Daniel Coicué y Manuel Antonio Tumiñá".

Luego de la muerte de sus compañeros, los indígenas apresaron a siete guerrilleros y los sometieron a un juicio en el que el autor material de ambos crímenes recibirá 60 años de prisión, en tanto que los cuatro hombres que le acompañaban fueron condenados a 40 años de cárcel cada uno.

Para el caso de los otros dos guerrilleros detenidos, menores de edad (de 14 y 17 años), se decretaron veinte latigazos y se dispuso que sean internados en un centro especial puesto que al no haber alcanzado los 18 años no se les puede aplicar prisión.

Sin embargo, las FARC consideran que "la gran mayoría de ellos (de los condenados) son inocentes de los hechos que se les imputan".

De otro lado, señalan que no son los autores de la muerte de un tercer aborigen ocurrido el sábado en la misma zona en donde murieron los dos guardias indígenas.