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  • EFE

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, presentará en diciembre en Brasilia un plan de acción para la próxima década con el que se propone reforzar el apoyo a 6.5 millones personas que viven en América Latina como refugiadas o en condiciones de estarlo.

“Brasilia será el corolario de un gran proceso de consultas, que incluyó conferencias en Buenos Aires, Quito, Managua y Gran Caimán”, explicó en una entrevista con Efe el mexicano Andrés Ramírez, representante en Brasil del ACNUR.

Esas conferencias fueron realizadas este año en el marco de la celebración del trigésimo aniversario de la Declaración de Cartagena sobre los Refugiados, adoptada en 1984 en esa ciudad colombiana y que, según Ramírez, se convirtió en un “emblema” de América Latina.

Violencia

Ramírez indicó que esa declaración amplió el concepto del refugiado, al incluir bajo su paraguas a las personas que huyen de sus países “amenazadas por la violencia generalizada, la agresión extranjera, los conflictos internos, la violación masiva de los derechos humanos” u otras circunstancias, según el texto de 1984.

Los preceptos volcados en esa declaración no vinculante fueron, sin embargo, incorporados a las legislaciones de la mayoría de los países latinoamericanos, que en la Conferencia “Cartagena+30” de Brasilia se proponen dar un paso más hacia la protección de los perseguidos, explicó Ramírez.

La conferencia que se celebrará en Brasilia los días 2 y 3 de diciembre incluirá en su agenda varios asuntos de la nueva realidad latinoamericana 30 años después de aquella declaración, señaló el funcionario del ACNUR.

Triángulo del norte

Ramírez subrayó en particular la situación de violencia que se vive en el llamado Triángulo Norte de América Central, formado por Guatemala, Honduras y El Salvador, que ha desplazado a miles de niños y adolescentes perseguidos por los llamados maras, el crimen organizado o los narcotraficantes.

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“Es un gravísimo problema y los propios Estados han reconocido que no están en condiciones de afrontarlo”, explicó Ramírez, quien apuntó que en la declaración que se adoptará en Brasilia “se pondrá énfasis en esa situación» y habrá al menos una «clara manifestación de solidaridad internacional” con esos tres países.