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  • AFP

Israel se enfrenta a una oleada terrorista que se concentra en Jerusalén, declaró el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tras el ataque de ayer en una sinagoga que se saldó con siete muertos, cuatro fieles, un policía y los dos palestinos autores del atentado.

El de ayer en la sinagoga es el ataque más mortífero de los últimos años en la Ciudad Santa, escenario de fuertes tensiones.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió que Israel reaccionará “con mano de hierro a este asesinato de judíos”, que demuestra, a su juicio, que Jerusalén está sufriendo “una ola terrorista”.

“Este es el resultado directo de la incitación de Hamas y Abu Mazen (Abas), una incitación que la comunidad internacional ignora de forma irresponsable”, afirmó el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, violentamente criticado por varios ministros israelíes, condenó rápidamente la muerte de “fieles que oraban en una sinagoga”, pero también “la muerte de civiles del lado que sean”.

El ataque

El martes amanecía como siempre en el arbolado suburbio de Har Nof, en el oeste de Jerusalén, con los rezos en la sinagoga local, pero poco después un fiel ultraortodoxo judío, conmocionado, lloraba la muerte de cuatro fieles en un sangriento atentado.

A las 7:00 (5:00 GMT), dos palestinos armados con una pistola y cuchillos de carnicero irrumpieron en el templo y acuchillaron a cuatro personas antes de morir bajo las balas de las fuerzas de seguridad, dijo la policía.

Los policías acordonaron la zona entre los lloros de las mujeres allí congregadas, mientras decenas de especialistas forenses se reunían alrededor de la entrada de la sinagoga e inspeccionaban lo que parecía ser el automóvil de los atacantes.

Los atacantes, Udai y Ghasan Abu Jamal, dos primos oriundos de Jabel Mukaber, un barrio de Jerusalén Este, entraron a la hora de la oración.

Reivindican ataque

Eliezer está de acuerdo. “Los líderes palestinos estuvieron incitándolos (a los futuros atacantes) durante años, diciendo que nosotros somos un tumor canceroso”, afirmó. “Quieren aniquilarnos”, agregó.

El Hamas (acrónimo en árabe del Movimiento de Resistencia Islámica) afirmó que dicho ataque era una respuesta a la muerte de un conductor de autobús palestino de Jerusalén Este, que fue encontrado ahorcado en su autobús en circunstancias controvertidas.

Cuatro de los muertos en este atentado eran hombres israelíes con doble nacionalidad: tres estadounidenses y uno británico, informó la policía.

 

Obama llama a la calma a israelíes y palestinos

CONCILIADOR. El presidente Barack Obama condenó el “horrible ataque” en una sinagoga de Jerusalén y llamó a israelíes y palestinos a la calma.
“En este sensible momento en Jerusalén, lo más importante para los líderes israelíes y palestinos y los ciudadanos comunes es trabajar juntos para rebajar las tensiones, rechazar la violencia y buscar un camino hacia la paz”, dijo Obama.
Obama identificó a los tres israelo-estadounidenses que murieron en el ataque como Aryeh Kupinsky, Cary William Levine y Mosheh Twersky.
“No hay ni puede haber justificación para tales ataques contra civiles inocentes”, dijo el mandatario.
“Los pensamientos y oraciones del pueblo estadounidense están con las víctimas y familiares de los que fueron asesinados y heridos en este horrible ataque y en otros actos de violencia recientes”, añadió.
Además de los cinco muertos israelíes y los dos palestinos atacantes, siete personas resultaron heridas.
Un policía que resultó herido durante el atentado falleció posteriormente, anunció por la noche la policía israelí.
El policía druso Zidan Saief, de 30 años de edad, murió a causa de las heridas sufridas durante el atentado contra la sinagoga ocurrido el martes de mañana, lo que eleva a cinco el número de muertos según la fuente policial.
Sarah Abrahams, una horrorizada vecina, describió escenas de la matanza. “Yo salí para mi paseo matinal y pasé por la calle arriba de la sinagoga”, dijo.
“Alguien me indicó que no me acercase y que algo grave estaba pasando, pero yo me acerqué para ver”, agregó esta mujer. “Había gente que venía corriendo de la sinagoga, y un hombre sentado en el suelo cubierto de sangre, parecía que había sido acuchillado”, afirmó.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó el ataque a la sinagoga y lamentó un deterioro de la situación sobre el terreno.