•   La Habana  |
  •  |
  •  |
  • EFE

Los negociadores de paz de las FARC reclamaron ayer en La Habana un cese al fuego bilateral para impulsar los diálogos de paz tras confirmar el secuestro del general colombiano Rubén Darío Alzate, un suceso que consideraron “normal” dentro de una guerra.

La “captura” del general, que provocó la decisión del Gobierno colombiano de suspender los diálogos de paz, debe servir según la guerrilla para reflexionar sobre la necesidad de una tregua, una reiterada demanda de las FARC desde el inicio del proceso de conversaciones con el Gobierno que cumple mañana dos años.

El guerrillero “Pablo Catatumbo” (alias de Jorge Torres Victoria) afirmó ante los medios que esa tregua generaría un ambiente “más tranquilo” para las conversaciones y evitaría “incidentes que se pueden presentar en el transcurso de una guerra”.

“Mientras continúe la confrontación, se van a presentar hechos como este e incluso más graves”, advirtió “Catatumbo”, que es uno de los comandantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Vestía de civil

Los negociadores de la guerrilla se pronunciaron ayer por primera vez sobre el secuestro del general Alzate, y aunque en un principio dijeron no tener datos precisos sobre el suceso, un par de horas más tarde leyeron ante la prensa el comunicado del bloque “Iván Ríos”, con el que las FARC confirmaron el secuestro del militar, así como el del cabo primero Jorge Rodríguez y la abogada al servicio del Ejército, Gloria Urrego.

“Una vez identificados plenamente, pese a vestir ropas civiles, los tres fueron capturados por nuestras unidades, en razón a que se trata de personal militar enemigo que se mueve en ejercicio de sus funciones en área de operaciones de guerra”, señala el comunicado.

La guerrilla aprovechó para demandar una “explicación más convincente” sobre la confusa presencia del general en una zona remota del departamento del Chocó afectada por el conflicto armado, vestido de civil, desarmado y sin avisar a las autoridades, en contra vía a los protocolos de seguridad.

Al parecer, el general Alzate acudió el domingo hasta allí, junto Rodríguez y Urrego, en una pequeña barca sin escolta, por motivos poco claros, aunque la versión oficial apuntó que viajaron a la zona para la “implementación de programas sociales para la comunidad”.

Sin aclarar si están al tanto de los pormenores del secuestro, los negociadores de la guerrilla en La Habana reconocieron que se trata de un “hecho extraordinario”, ya que es la primera vez que retienen a un militar de rango tan alto.