•   Washington  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró anoche en un discurso a la nación que el conjunto de medidas que firmó para regularizar la situación de varios millones de inmigrantes indocumentados tornará el sistema migratorio “más justo”.

El mandatario destacó que la “alternativa de reunir y deportar millones de personas no es realista”, y por ello decidió firmar un paquete de medidas que permitirán a los indocumentados “salir de las sombras y ponerse al día con la ley”.

“Tomaré medidas para administrar responsablemente la situación de los millones de inmigrantes indocumentados que viven en nuestro país”, dijo Obama durante un discurso de unos 15 minutos pronunciado en la Casa Blanca.

Todas las personas que reúnan una serie de requisitos tendrán la posibilidad “de presentar una demanda para permanecer en el país temporariamente, sin miedo de ser deportados”.

No es para todos

Las nuevas medidas, apuntó, “no se aplican a las persona que han ingresado al país recientemente” ni a las que vengan en el futuro, y tampoco garantiza la ciudadanía estadounidense. “Todo lo que estoy diciendo es que no te deportaremos”, agregó.

Obama llegó a comparar a sus propias hijas con los jóvenes indocumentados que buscan hacerse un camino estudiando.

“He acompañado el coraje de estudiantes que, salvo por las circunstancias de su nacimiento, son tan estadounidenses como Malia y Sasha; estudiantes que se pusieron de pie como indocumentados para hacer la diferencia en el país que aman”, expresó.

Poco antes del discurso, la Casa Blanca informó que el paquete de medidas determinadas por Obama beneficiarán a unos cinco millones de indocumentados.

El presidente de EEUU, Barack Obama, defendió que la regularización de más de 5 millones de inmigrantes indocumentados no es una amnistía, como esgrime la oposición republicana, sino una medida “moderada y de sentido común”.

 

Los aspirantes a los beneficios deben estar en EE.UU. desde hace 5 años, tener un hijo con ciudadanía o residencia, nacido antes del 20 de noviembre de 2014.

 

11 millones de inmigrantes indocumentados se estima que viven en EE.UU..

 

Detalles del programa

BENEFICIO • Alrededor de cinco millones de inmigrantes sin papeles podrán solicitar a partir de la primavera boreal un permiso de trabajo de tres años, y una protección de ser deportados.

El decreto establece que los aspirantes a los beneficios deben estar presentes en el territorio estadounidense desde hace al menos cinco años, tener un hijo con ciudadanía estadounidense o residencia permanente (green card), nacido antes del 20 de noviembre de 2014, sin importar su edad.

Los criterios de un programa creado en julio de 2012 especialmente para los inmigrantes que fueron traídos de niños por sus padres serán ampliados, lo que permitirá potencialmente agregar unos 270,000 inmigrantes a los 600,000 que ya se beneficiaron del mismo, al 30 de junio pasado. Los nuevos criterios son: estar presentes en el territorio estadounidense desde el 1 de enero de 2010 (en vez del 15 de junio de 2007). Queda eliminado el tope de edad de 31 años en 2012 para acogerse al programa, y los solicitantes deben haber llegado a Estados Unidos antes de los 16 años (invariable).

Las condiciones de diploma (bachillerato) y antecedentes criminales (no haber sido condenado) se mantienen.

Las autoridades federales concentrarán sus recursos en expulsar a los indocumentados considerados peligrosos, detenidos en la frontera o que llegaron a partir del 1 de enero de 2014, incluidos menores de edad.

También serán destinados recursos para reforzar la frontera con México y el sistema judicial para acelerar el procesamiento de los casos de deportación.

El gobierno prepara también la entrega de visas para trabajadores muy calificados y estudiantes científicos, lo que podría abarcar a unas 500 mil personas.