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  • EFE

Darren Wilson, el policía blanco que mató al joven negro Michael Brown este agosto en Ferguson (EE.UU.), seguirá libre y sin cargos después de que un gran jurado concluyera ayer noche que no hay pruebas suficientes para imputarlo, anunció el fiscal del condado de San Luis Robert McCulloch.

La familia del joven expresó “su profunda decepción” tras conocer el fallo, pero pidió a los manifestantes que eviten los altercados: “responder a la violencia con violencia no es la respuesta”, señalaron en una nota. De inmediato comenzaron las protestas en la avenida Wes Florissant de Ferguson, epicentro de las marchas de agosto que se saldaron con enfrentamientos entre la Policía y los manifestantes, saqueos, decenas de detenidos y múltiples destrozos.

El gran jurado que ha fallado sobre este caso se formó en mayo, meses antes del suceso, y lo conforman nueve blancos y tres afroamericanos, cinco mujeres y siete hombres.

Obama: Calma

Al conocer la noticia, el presidente Barack Obama llamó a la calma, al tiempo que admitió que este caso “evidencia” los retos aún pendientes para una nación con una historia de discriminación racial.

“Hemos hecho grandes progresos en las relaciones raciales, he sido testigo de ello en mi propia vida, pero sigue habiendo problemas. (...) La situación en Ferguson evidencia desafíos que seguimos teniendo como nación”, dijo Obama en una declaración no prevista desde la Casa Blanca.

Ciudad cercada

El Buró Federal de Investigaciones (FBI) envió a 100 agentes al área de San Luis, donde está Ferguson, que se suman a los ya desplegados sobre el terreno, y a un segundo contingente que se desplazaría a la localidad en caso de que sea necesario.

La Guardia Nacional también se declaró en alerta para ayudar a la Policía estatal. Tras escuchar la versión de 60 testigos, el gran jurado decidió que no existe “causa probable” para imputar al agente, que el 9 de agosto disparó en repetidas ocasiones al joven de 18 años, desarmado, en circunstancias por esclarecer.

No obstante, continúa la investigación del Departamento de Justicia sobre si hubo una violación de los derechos civiles en un caso en el convergen dos debates clave: la discriminación racial y la violencia policial.

Violencia desatada

Hasta el cierre de esta edición, los reportes locales daban razón de destrozos en vehículos y en ventanas, mientras testigos aseguran que la Policía del condado de San Luis usó gas lacrimógeno. Aunque los agentes se defendieron diciendo que solo es “humo” para dispersar las protestas.

Las protestas trascendieron a Ferguson y se extendieron a Nueva York, Chicago, Los Ángeles, Washington D.C., Oakland y otras grandes ciudades del país.

60 testigos fueron oídos por el Gran Jurado.

12 MIEMBROS integraron el Gran Jurado, nueve blancos y tres afroamericanos.