•   Ciudad del Vaticano  |
  •  |
  •  |
  • EFE

El papa Francisco abogó hoy por la colaboración entre Estados y la implicación de todos los actores de la Comunidad Internacional para gestionar la inmigración y no dejar a personas "a merced del mar y de traficantes sin escrúpulos".

"Los movimientos migratorios piden una adecuada modalidad de acogida que no abandone a los inmigrantes a merced del mar o de bandas de traficantes sin escrúpulos. Es necesaria una verdadera colaboración entre Estados para regular y gestionar eficazmente tales fenómenos", dijo.

Y agregó: "Pienso en los inmigrantes, en los refugiados, quienes tratan de dejar atrás duras condiciones de vida y todo tipo de peligros. Es necesaria la colaboración de todos, instituciones, ONG y comunidad eclesiásticas para promover vías de convivencia armoniosas entre personas y culturas diferentes".

En estos términos se expresó Bergoglio en la audiencia que mantuvo con los miembros de la Federación de Organismos Cristianos de Servicio Internacional Voluntario (FOCSIV), con ocasión de la Jornada Internacional del Voluntariado, que se celebrará mañana.

El pontífice agradeció la labor que los voluntarios desempeñan junto a "hombres y mujeres con problemas, vivo reflejo de la ternura de Cristo".

Además encomió su "compromiso voluntario y desinteresado" porque -afirmó- "es necesario difundir el valor de la gratuidad" puesto que "los pobres no pueden convertirse en una oportunidad de beneficio".

El papa argentino repasó las principales causas de la pobreza, como un sistema económico "que saquea la naturaleza o la guerra.

"¡Cuánta gente en el mundo huye de los horrores de la guerra! ¡Cuántas personas son perseguidas por su fe y obligadas a abandonar sus casas y lugares de culto, sus tierras y sus pertenencias! ¡Cuántas vidas rotas! ¡Cuánto sufrimiento, cuánta destrucción!", lamentó.