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  • EFE

China creará tres nuevas zonas de libre comercio en las provincias de Cantón (sur) y Fujian (este) y en la ciudad de Tianjin (norte), anunció hoy el Consejo de Estado.

Las nuevas zonas seguirán el modelo de Shanghái, que lanzó esta iniciativa el año pasado, si bien también se podrán ver en ellas "algunos nuevos experimentos", detalló el Ejecutivo chino en un comunicado publicado por la agencia oficial Xinhua.

La decisión se enmarca en la apuesta del Gobierno por desarrollar una economía más abierta y parecida a otros mercados de Occidente.

Según el Consejo de Estado, China tratará de replicar las prácticas realizadas en Shanghái en servicios de inversión, comercio y financieros en el resto del país, para alcanzar "una nueva ronda de apertura de alto nivel".

La zona de libre comercio de Shanghái seguirá "reduciendo su lista negativa", añadió el Gobierno, en referencia a la lista de sectores donde la inversión foránea está prohibida o es restringida.

El anuncio se produce tras la conclusión ayer de la Conferencia Central de Trabajo Económico, en la que durante tres días de reuniones los dirigentes chinos examinaron el desempeño de la segunda potencia del mundo en 2014 y definieron la planificación del próximo año.

Al final de estas reuniones, las autoridades ya anunciaron que, a lo largo del próximo año, acelerarán las reformas de los mercados de capitales y del acceso al mercado chino de los bancos privados.

Asimismo, explicaron que China aspira a adoptar reformas sobre autorizaciones administrativas, inversión, fijación de precios, monopolios industriales, operaciones de franquicias, servicios de compra del Gobierno y de inversiones salientes y a mejorar su inversión medioambiental.

La voluntad de China por abrir su mercado se produce cuando la economía se encuentra en proceso de desaceleración, tras años de crecimiento a doble dígito, una "nueva normalidad" -como la denomina el presidente chino Xi Jinping- con la que el Gobierno pretende desarrollar un modelo de crecimiento más estable.

Para ello, según lo anunciado ayer, China adoptará políticas fiscales y monetarias proactivas, pero "prudentes".

La mayoría de los analistas pronostican que la próxima meta de crecimiento de la segunda economía mundial se situará en el 7 %, lo que supondría la cifra más baja de la última década.