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  • EFE

El ex presidente peruano Alberto Fujimori (1990-2000) sufrió el lunes una crisis de hipertensión que obligó al tribunal supremo a postergar para el miércoles el proceso que le sigue por violaciones a los derechos humanos.

Cuando se iba a retomar la audiencia, postergada durante dos horas, el médico personal de Fujimori informó al tribunal que el ex gobernante padeció el malestar durante el receso del juicio que se le inició en una prisión policial de Lima.

Minutos antes, Fujimori había rechazado, en tono exaltado, la acusación de la fiscalía, que pidió que se le condene a 30 años de prisión y al pago de 100 millones de soles (33,3 millones de dólares) por violar los derechos humanos.

El médico señaló que el ex mandatario sufrió la crisis de hipertensión hacia las 13.45 hora local (18.45 GMT) y, al ser revisado, se determinó que tenía la presión en 190 sobre 100.

El reporte de salud describió que, además, presentó "dolor precordial" (en el pecho), de cabeza y garganta, tras lo cual recordó que Fujimori "es un hipertenso crónico".

Tras consultar a la fiscalía y a la defensa, el presidente del tribunal, César San Martín, señaló que la audiencia continuará el próximo miércoles a las 09.30 hora local (14.30 GMT).

Al término de la primera parte de la audiencia, Fujimori, que había escuchado impasible la acusación, se exaltó cuando San Martín le pidió que señalara si aceptaba los términos del juicio.

El ex jefe de Estado dijo en voz alta que recibió en 1990 a su país "en colapso", con una grave inflación, en aislamiento financiero internacional y acosado por la banda armada Sendero Luminoso.

Añadió que "frente a la situación, con el país desangrándose" durante su Gobierno, hizo "reformas dentro del contexto del respeto a los derechos humanos".

"A raíz de mi Gobierno se rescatan los derechos humanos de 25 millones de peruanos, si se cometieron algunos hechos execrables los rechazo totalmente, pero también rechazo los cargos y no acepto la acusación fiscal", aseveró.

El fuerte alegato fue interrumpido por San Martín, quien se vio obligado a recordarle que tenía "que respetar la directiva del tribunal".

La Sala Penal Especial de la Corte Suprema lo juzga por las matanzas de Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992), en las que murieron 25 personas, y los secuestros del periodista Gustavo Gorriti y el empresario Samuel Dyer.

La fiscalía acusa a Fujimori de ser "autor mediato" (haber planificado, organizado y dirigido las acciones) de esos delitos, cometidos por el grupo militar encubierto "Colina".

Al inicio del proceso, los miembros del tribunal emitieron un pronunciamiento en el que aseguraron que serán "firmes" en sus decisiones y reconocieron que son "conscientes de la expectativa social" que ha generado el juicio.

Además, destacaron su "independencia e imparcialidad judicial" y el "pleno respeto a los principios del derecho penal".