•   México  |
  •  |
  •  |
  • EFE

Los inmigrantes indocumentados que son arrestados en el desierto de Arizona, Estados Unidos, cada vez oponen más resistencia y se muestran más agresivos durante su detención, según señalaron ayer miembros de la Patrulla Fronteriza de este estado.

“En los últimos años, la agresividad de los inmigrantes indocumentados ha aumentado, es algo que experimentamos cuando patrullamos el desierto”, dijo a Efe Art Del Cueto, presidente del sindicato de agentes de la Patrulla Fronteriza en Arizona.

El agente relató que cuando comenzó su carrera como miembro de este cuerpo de seguridad, hace 12 años, el primer grupo de inmigrantes indocumentados que él detuvo sin ayuda de ningún otro oficial, estaba integrado por 80 personas, sin embargo, todos siguieron sus indicaciones sin ninguna objeción.

“Actualmente estamos deteniendo grupos de dos o tres personas, y con frecuencia encontramos por lo menos un agresor dentro del grupo”, explicó Del Cueto.

OFICIAL HERIDO

El pasado 7 de diciembre, la Patrulla Fronteriza Sector Tucson reportó que uno de sus agentes fue agredido por un inmigrante indocumentado de origen mexicano cerca de la población de Gu Vo.

El oficial quedó con varias heridas en su rostro, cerca de un ojo, y recibió 22 puntos.

El agresor, que se dio a la fuga, fue identificado como Carlos Manuel Pena Nieblas y actualmente es buscado por las autoridades estadounidenses.

“Este caso continúa bajo investigación y es un ejemplo más del peligro al que se exponen diariamente los agentes fronterizos”, aseguró el representante sindical, quien no ocultó su decepción que casos como este no reciban la misma atención mediática de aquellos en los que la presunta víctima es un indocumentado.

INVESTIGAN SECUESTRO

Para la Patrulla Fronteriza del Valle de Río Grande, en Texas, el año se ha cerrado con una investigación en curso por parte del FBI a raíz de una llamada telefónica a la Policía de La Joya en la que se alertó de un presunto secuestro de un agente fronterizo a manos de un cartel mexicano de droga.

Esta semana se registró también otro hecho de violencia en una garita fronteriza, en este caso en la de San Ysidro (San Diego, California), cuando un hombre con orden de arresto que intentó cruzar la frontera, se resistió a ser esposado y atacó a un agente.

El hecho propició una trifulca con la intervención de más agentes de la Patrulla Fronteriza, uno de los cuales aplicó una descarga eléctrica al agresor, quien quedó inconsciente y luego falleció en el lugar.

De acuerdo a cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, durante el año fiscal 2014, que finalizó el pasado 30 de septiembre, se reportaron 373 ataques en contra de agentes de la Patrulla Fronteriza, en su mayoría en los sectores que cubren la frontera con México.

El sector que reportó el mayor número de ataques contra sus agentes fue el de Tucson, en la frontera de Arizona, con 99 casos, seguido del sector del Valle de Río Grande (Texas), en donde se registraron 89 casos.

36,300 hondureños deportados desde EE.UU.

ACAN-EFE. La deportación de inmigrantes hondureños por parte de Estados Unidos cerrará 2014 con alrededor de 36,300, un 5.3% menos con relación a 2013, informó el privado Centro de Atención al Migrante Retornado, CAMR. Según las estadísticas del CAMR, hasta hace dos semanas se contabilizaba la deportación de al menos 35,830 inmigrantes hondureños desde los Estados Unidos. La directora del CAMR, Valdette Willeman, dijo a los periodistas que durante la última semana de diciembre se espera el arribo de al menos cuatro vuelos más con un poco menos de 500 inmigrantes y aseguró que el número de hondureños deportados al cierre de este año disminuirá un 5.3% con relación al año pasado, cuando fueron repatriados 38,342. A los repatriados desde EE.UU., de este año hay que sumar los 40,000 que han sido deportados por vía terrestre por las autoridades migratorias de México. Según la Cancillería hondureña, un poco más de un millón de ciudadanos de este país viven en Estados Unidos, entre residentes legales e indocumentados, que al año envían un poco más de 3,000 millones de dólares en remesas familiares.