•   Pekín, China  |
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  • AFP

Al menos 35 personas murieron y más de 4 decenas resultaron heridas en una estampida en el célebre paseo de Bund en Shanghai durante las celebraciones de Año Nuevo, informó el gobierno municipal de la ciudad-puerto china.

La estampida ocurrió poco antes de la medianoche del 31 de diciembre en el céntrico distrito del Bund, donde miles de personas estaban reunidas para celebrar la llegada del Año Nuevo, indicó en un comunicado el gobierno local.

Una investigación ha sido abierta para elucidar las causas de este trágico accidente, añade el comunicado. Aunque se desconocen las causas exactas de la avalancha, el gobierno local dijo que está haciendo “todos los esfuerzos posibles” para ocuparse de los 48 heridos, 13 de ellos graves, por lo que el balance de muertos podría no ser definitivo.

No obstante, la agencia oficial China Nueva cita a un testigo que declaró que desde una ventana de un tercer piso de un edificio alguien arrojó “cupones” parecidos a billetes de dólares y que los paseantes se precipitaron a recogerlos.

Zona turística

El Bund, conocido en todo el mundo por su arquitectura de principios del siglo XX, es el antiguo distrito financiero de Shanghai y se ha convertido en una importante zona turística, llena de restaurantes y comercios de lujo.

Una foto en la web del periódico Shanghai Daily mostró lo que parecen ser personas muertas y heridas en el suelo, rodeadas de más gente.

“Sentía que me asfixiaba, no podía más, y si pude recomponerme y retomar mi camino fue de pura suerte. Pero otros, alrededor nuestro ya no volverán”, escribió un testigo de la tragedia en la red Sina Weibo, equivalente chino de Twitter.

La muerte de cerca

“Había gente que quería ver, que empujaba incluso cuando la gente estaba aplastada. Pude ver con mis propios ojos a una persona que evacuaban, y por primera vez vi pasar a la muerte de cerca”, comenta otro.

Los heridos han sido trasladados a tres hospitales distintos, indicó el gobierno de Shangai en un comunicado.

Al amanecer, en el lugar quedaban muy pocas trazas de la tragedia ocurrida, muy poco aparte de un vehículo patrullero de la policía con sus luces intermitentes encendidas.

Una mujer mayor que realizaba sus ejercicios físicos cotidianos en el Bund, declaró: “brindamos nuestra compasión a los muertos y los heridos”.