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  • AFP

Estados Unidos reforzó este viernes su arsenal de sanciones económicas contra Corea del Norte, en su primera serie de medidas en represalia por el ataque informático contra los estudios de cine Sony Pictures.

Este nuevo paquete de sanciones responde a las "numerosas provocaciones" (de Pyongyang, ndlr) y particularmente al reciente ciberataque contra Sony Pictures y a las amenazas contra los cines y los espectadores", indicó un comunicado del departamento del Tesoro estadounidense.

"Se trata de la primera parte de nuestra respuesta", previno la Casa Blanca en un comunicado.

Sony canceló a mediados de diciembre el estreno de su película 'The Interview' (La entrevista), después de que las grandes cadenas de cines se negaran a proyectarla por temor a amenazas proferidas por piratas informáticos, quienes también reivindicaron un enorme ciberataque a los estudios a fines de noviembre.

La película es una sátira en la que dos periodistas son contactados por la CIA para asesinar al líder norcoreano Kim Jong-Un.

Pero, ante la protesta de las autoridades estadounidenses, Sony dio marcha atrás y el filme fue difundido a través de servicios en línea y en algunos cines de Estados Unidos.

El presidente Barack Obama, que acusa a Pyongyang de estar detrás del ataque y que prometió una respuesta "proporcional", pasó al acto el viernes.

- Presionar a Pyongyang -

Washington sumó a su lista negra a diez funcionarios del régimen, a la principal agencia de inteligencia norcoreana y a dos empresas vinculadas al sector militar de la dictadura comunista, detalló el Tesoro.

Asimismo, los haberes en Estados Unidos de la Komid - presentada como el principal fabricante de armas norcoreano - fueron congelados y Estados Unidos prohibió hacer negocios con este ente.

"Tomamos muy en serio los ataques de Corea del Norte que intentan causar un impacto financiero destructor en una compañía estadounidense y amenazar a artistas (...) con el objetivo de restringir su derecho a la libre expresión", declaró la Casa Blanca en su comunicado.

No obstante, un alto responsable de la administración estadounidense reconoció que no se acusa a las personas y organizaciones sancionadas de estar "directamente implicadas" en el ataque contra Sony Pictures.

"Estas sanciones fueron tomadas para aumentar la presión sobre los dirigentes norcoreanos", declaró a la prensa este alto responsable, bajo condición de anonimato.

Se trata en todo caso de la primera respuesta oficial de Washington desde el ataque contra Sony reivindicado por el misterioso grupo de hackers "Guardianes de la Paz".

Corea del Norte ha sido víctima de cortes de internet pero Washington se ha negado a admitir o desmentir ser el responsable.

Por otra parte, esta nueva serie de sanciones fue decidida en momentos en que nacen dudas entre los expertos sobre la implicación de Corea del Norte en el ataque contra Sony.

El propio régimen de Pyongyang negó tener "relación alguna" contra este ataque que se saldó también con el robo de datos personales de 47.000 empleados de Sony.

Estados Unidos intentó el viernes despejar cualquier duda sobre la implicación de Corea del Norte. "Reafirmamos enérgicamente que la República Democrática de Corea del Norte está detrás del ataque", declaró un alto funcionario estadounidense.

La administración de Obama podría incluso ir más allá con las sanciones. Aún tiene la posibilidad de añadir nuevamente a Corea del Norte en la lista de Estados terroristas, después de haberla retirado en 2008 con la esperanza de emprender un diálogo con ese país.

"Utilizaremos un amplio abanico de acciones para defender a las empresas y a los ciudadanos estadounidenses y para defenderse contra las tentativas de socavar nuestros valores", advirtió el secretario estadounidense del Tesoro, Jacob Lew, sin dar más detalles.

Corea del Norte ya es objeto de sanciones internacionales debido a su polémico programa nuclear.