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  • AFP

Al menos 150 personas fueron espiadas sin orden judicial por los exdirectores del Consejo de Seguridad Nacional de Panamá Alejandro Garuz y Gustavo Pérez, informó este martes una fuente de la fiscalía, que acusan a los exfuncionarios de peculado y sustracción de aparatos de espionaje.

"Lo que sí sabemos es que son aproximadamente 150 personas que han sido víctimas de este tipo de delitos" contra la privacidad, dijo Rolando Rodríguez, secretario general del Ministerio Público (fiscalía), en una entrevista al canal TVN-2.

"Se ha violado el secreto contra la intimidad de estas personas que inclusive raya los derechos humanos", añadió Rodríguez, quien no detalló los nombres de los espiados.

Pérez y Garuz fueron detenidos el lunes como parte de una investigación de la fiscalía por la compra en 2010 de un equipo de espionaje de la empresa isralí MLM, por un valor de 13,4 millones de dólares.

Según la fiscalía, el equipo, que se encuentra en paradero desconocido, fue utilizado para efectuar escuchas telefónicas ilegales durante la administración del expresidente Ricardo Martinelli (2009-2014).

Pérez, quien también fungió como director de la Policía, y Garuz enfrentan cargos de peculado por la presunta sustracción del aparato de espionaje y de delitos contra la inviolabilidad del secreto.

Según Rodríguez, durante los allanamientos a las viviendas de Pérez y Garuz se hallaron además armas de grueso calibre y material bélico, por lo que los detenidos también enfrentarán un proceso por "la posesión de armas ilícitas", dijo.

Gustavo Pérez: "No tengo nada que ver"

El abogado de Pérez, Armando Fuentes, aseguró tras la indagatoria de su defendido este martes que su cliente ha dicho "lo que sabe" y que no tiene "nada que ver" con las escuchas telefónicas.

Martinelli calificó el lunes la acción judicial contra sus exfuncionarios de "persecución política" por parte del gobierno del presidente Juan Carlos Varela.

Los opositores al gobierno de Martinelli lo acusaron durante su mandato de autoritario y de controlar todos los aparatos del Estado para perseguir a sus críticos.